Carlos Carrillo, suspendido de su cargo como director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) por presunta participación en política, calificó la medida como “desproporcionada” y aseguró ser víctima de un “juicio político”.
Declaraciones de Carrillo
En un comunicado, Carrillo afirmó que acatará la decisión de la Procuraduría, pero la rechazó categóricamente. “Rechazo categóricamente cualquier interpretación según la cual mis declaraciones constituyan una falta disciplinaria. En ningún momento hice proselitismo, nunca promoví a candidato alguno, ni solicité apoyo electoral para ninguna campaña”, expresó.
El funcionario aseguró que nunca utilizó su cargo, los recursos públicos ni las capacidades institucionales de la UNGRD en favor de ninguna candidatura. Además, prometió ejercer su derecho a la defensa y acudir a todas las instancias institucionales para demostrar que no incurrió en una infracción disciplinaria.
Contexto de la suspensión
La Procuraduría decidió apartar a Carrillo de su cargo por las declaraciones que dio en una rueda de prensa, donde se refirió a la candidatura de Abelardo de la Espriella y defendió las críticas del presidente Gustavo Petro. En esa ocasión, Carrillo dijo: “Considero que el presidente es un hombre que siente un cariño real por el pueblo colombiano (...) y por supuesto que entiendo la preocupación por que un proyecto fascista esté ascendiendo en Colombia”.
El director suspendido también cuestionó la velocidad con la que se adoptó la medida disciplinaria en su contra. Subrayó que esta decisión pone en riesgo el correcto funcionamiento de la UNGRD y de todo el sistema de gestión del riesgo de desastres, especialmente antes de la temporada de ciclones.
Reacciones y consecuencias
La suspensión de Carrillo se suma a la del embajador Alfredo Saade, también separado de su cargo por hechos similares. La medida ha generado debate en el ámbito político, mientras que Carrillo insiste en que es víctima de una persecución política.
El funcionario concluyó que acudirá a todas las instancias legales para demostrar su inocencia y restablecer su nombre. Mientras tanto, la UNGRD queda en manos de un director encargado, en medio de la temporada de huracanes y desastres naturales que requieren una gestión efectiva.



