Demanda de Paloma Valencia cuestiona decreto laboral del gobierno Petro
La senadora y candidata presidencial del Centro Democrático, Paloma Valencia, ha presentado formalmente una demanda contra el Decreto 234 de 2026 emitido por el Ministerio de Trabajo, en lo que constituye un nuevo capítulo en la confrontación política frente a las políticas laborales del gobierno de Gustavo Petro.
Argumentos constitucionales y económicos
Valencia sostiene que esta norma, que otorga facultades extraordinarias a los sindicatos de mayor tamaño en Colombia, es inconstitucional y representa una amenaza directa para la supervivencia de las micro, pequeñas y medianas empresas del país. Según la congresista, el decreto establece negociaciones sindicales por sectores de carácter obligatorio para todas las empresas, sin considerar su situación financiera o capacidad de pago.
"El Gobierno no puede crear negociaciones sindicales por sectores obligatorias para todas las empresas, sin importar si están en quiebra o no tienen los recursos para pagar las exigencias. Esto es una sentencia de muerte para las mipymes", afirmó Valencia a través de sus redes sociales.
Puntos críticos de la demanda
La demanda presentada por la senadora destaca varios aspectos controversiales del decreto:
- Obligación de información financiera: Las empresas deberían entregar a los sindicatos datos detallados que podrían considerarse secretos empresariales.
- Impuesto sindical obligatorio: Todos los trabajadores, afiliados o no a sindicatos, tendrían que pagar un tributo a estas organizaciones.
- Elusión del Congreso: Medidas que fueron rechazadas durante el debate de la Reforma Laboral ahora se implementarían por vía administrativa.
Valencia calificó estas disposiciones como una "violación directa a los derechos de los empleadores" y una "extorsión" para los trabajadores, argumentando además que se instrumentaliza económicamente a los empleados en favor de organizaciones a las que no eligieron afiliarse libremente.
Contexto económico y político
Esta controversia se desarrolla en un momento particularmente sensible para la economía colombiana, donde las mipymes generan aproximadamente el 80% del empleo nacional, según datos del Ministerio de Comercio. Obligar a estas empresas, muchas de ellas con limitaciones financieras significativas, a negociar con sindicatos bajo condiciones uniformes podría, según analistas, precipitar cierres masivos especialmente en sectores ya afectados por la desaceleración económica.
"A pesar que el Congreso negó estas normas absurdas en la Reforma Laboral, Petro se cree rey y quiere pasar por encima de la Constitución. Le encanta legislar por Decreto. Aquí estamos para dar la batalla y defender a los colombianos de los abusos del Gobierno", señaló Valencia en su pronunciamiento oficial.
Proceso judicial y consecuencias
La demanda busca que la justicia declare inconstitucionales las normas incluidas en el decreto, argumentando que el ejecutivo excedió sus competencias al imponer por vía administrativa lo que el poder legislativo había rechazado. El Consejo de Estado será el órgano encargado de evaluar el impacto del decreto y decidir sobre el futuro de esta norma que afecta directamente al empresariado, trabajadores y sindicatos colombianos.
Este caso representa no solo un enfrentamiento legal entre poderes del Estado, sino también una batalla política en el contexto de las próximas elecciones presidenciales, donde Valencia se posiciona como una voz crítica frente a las políticas económicas y laborales del actual gobierno.



