Trump evalúa medidas alternativas tras caída de aranceles; millones de dólares en riesgo
Trump busca vías alternas tras caída de aranceles en EE.UU.

La estrategia comercial de Trump enfrenta revés judicial con millones en juego

La reciente caída de los aranceles impulsados por Donald Trump bajo la ley de emergencia económica no solo redefine su estrategia comercial, sino que también abre un significativo boquete en las cuentas del Gobierno de Estados Unidos. Este revés judicial ha desencadenado una serie de evaluaciones sobre mecanismos alternativos para restablecer parte de su política comercial.

Impacto económico inmediato y proyecciones

Según explicó a la AFP Gregory Daco, economista jefe de EY-Parthenon, la anulación podría reducir la tasa arancelaria media del 16,8% a cerca del 9,5%. Sin embargo, el impacto podría no ser definitivo, ya que el Ejecutivo ya estaría buscando otras vías para volver a imponer derechos de aduana amplios, lo que convertiría esta reducción en un escenario potencialmente temporal.

El propio Trump ha sugerido que cuenta con caminos alternativos para restablecer aranceles, aunque ha reconocido que serían mecanismos más largos y burocráticos. Entre las opciones que tiene el Ejecutivo está la imposición de gravámenes con duración limitada, lo que obligaría a renovarlos de manera periódica.

Millones de dólares en suspenso

Mientras se define la ruta jurídica, el fallo deja en suspenso uno de los puntos más sensibles: los ingresos que trajeron consigo los aranceles durante el último año. Daco estima que entre 100.000 y 120.000 millones de dólares estarían en juego tras la decisión judicial.

La Corte no se pronunció sobre si los importadores que demandaron al Gobierno podrían recibir reembolsos, lo que añade incertidumbre sobre el destino de esos recursos. En medio de ese panorama, el juez Brett Kavanaugh advirtió que el proceso podría provocar un "desbarajuste".

Propuestas condicionadas y contexto político

Trump, por su parte, había planteado incluso la posibilidad de analizar una distribución parcial de los ingresos arancelarios entre los estadounidenses, propuesta que ahora queda condicionada al desenlace de la disputa legal.

Este desarrollo se produce en un contexto donde el presidente Gustavo Petro llegó recientemente a la Casa Blanca con el objetivo puntual de reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este encuentro se dio tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington.

Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno. La situación arancelaria añade una capa adicional de complejidad a las relaciones internacionales en un momento crucial.