Departamento del Tesoro estadounidense avanza en norma que exigirá prueba de ciudadanía para servicios bancarios
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, confirmó este lunes que la administración está "en proceso" de finalizar una orden ejecutiva que requerirá prueba de ciudadanía para abrir cuentas bancarias en el país. Esta medida, que se enmarca en el endurecimiento de la política migratoria del presidente Donald Trump, podría afectar significativamente a los millones de inmigrantes indocumentados que residen en territorio estadounidense.
Fortalecimiento de la transparencia financiera
Durante una cena organizada por el medio de comunicación Semafor, Bessent defendió la iniciativa argumentando que busca "fortalecer la transparencia en el sector financiero". El funcionario cuestionó: "¿Por qué no tenemos información sobre quiénes forman parte de nuestro sistema bancario?", pese a que las instituciones financieras ya cuentan con normas de cumplimiento para conocer a sus clientes.
La nueva regulación plantea que uno de los documentos permitidos sería el pasaporte, lo que representa un desafío considerable en un país donde solo circulan aproximadamente 183 millones de pasaportes, frente a los 342 millones de personas residentes y censadas.
Impacto en la comunidad inmigrante
Los millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos se verían obligados a reportar su estatus migratorio para acceder a servicios financieros básicos. Actualmente, no es necesario presentar un pasaporte para abrir una cuenta bancaria en el país, pero la orden ejecutiva cambiaría este requisito fundamental.
Según revelaciones del diario The Wall Street Journal, el nuevo decreto podría limitar la solicitud de pasaporte para servicios financieros exclusivamente a la apertura de nuevas cuentas, manteniendo cierta flexibilidad para las existentes.
Apoyo político y justificaciones
Algunos legisladores republicanos han respaldado abiertamente la iniciativa. El senador Tom Cotton, en una carta previa dirigida al Departamento del Tesoro, solicitó revisar las normas que permiten a inmigrantes indocumentados acceder a servicios financieros.
"El acceso al sistema bancario estadounidense es un privilegio que debe reservarse para quienes respetan nuestras leyes y soberanía", escribió el legislador, advirtiendo sobre los efectos de permitir la integración económica sin verificación legal adecuada.
Contexto migratorio y financiero
Esta medida se produce en un contexto de creciente tensión migratoria en Estados Unidos, donde la administración Trump ha implementado políticas más restrictivas. La posible exigencia de pasaporte para servicios bancarios representaría otro obstáculo para la población indocumentada, que ya enfrenta limitaciones en diversos aspectos de la vida cotidiana.
Las instituciones financieras, por su parte, deberán adaptar sus procedimientos de apertura de cuentas y verificación de clientes, lo que podría generar costos operativos adicionales y cambios significativos en sus políticas de inclusión financiera.



