Periodistas colombianas rompen el silencio sobre menciones de Pastrana en archivos Epstein
Un grupo de periodistas colombianas ha alzado la voz contra lo que denominan un pacto de silencio en los grandes medios de comunicación del país, específicamente en torno a las múltiples menciones del expresidente Andrés Pastrana en los archivos del caso Epstein. El martes, estas profesionales publicaron un manifiesto exigiendo transparencia y responsabilidad periodística frente a este delicado asunto.
Las respuestas inaceptables y el silencio institucional
Según explican las periodistas en su documento, las respuestas de Andrés Pastrana con respecto a sus más de veinte menciones en los Archivos Epstein son completamente inaceptables. Pero más grave aún es el silencio que se ha tejido alrededor del expresidente, no solo en los organismos del Estado y buena parte de la clase dirigente, sino especialmente en la mayoría de los grandes medios de comunicación colombianos.
Estas omisiones mediáticas son particularmente preocupantes porque:
- Contribuyen directamente a la normalización de la violencia y la explotación sexual
- Sostienen un pacto de clase y género que históricamente ha silenciado múltiples formas de violencia
- Impiden que la ciudadanía acceda a información crucial sobre figuras públicas
Los archivos Epstein: una red global de explotación
Los Archivos Epstein revelan una red global de explotación infantil y trata de personas que involucra a lo más selecto de la élite mundial. Este caso representa un ejemplo extremo, aunque desafortunadamente no excepcional, de la violencia machista y clasista que permea las estructuras de poder.
La filósofa Manon García, en su análisis del caso Pelicot, ofrece una perspectiva crucial: La violencia sexual contra les niñes es un problema político. Según García, la cosificación de mujeres y niñes está directamente conectada con las formas en que se expresa el machismo hegemónico.
Ser un hombre real, ese que está en la cúspide de la pirámide de las jerarquías masculinas, significa tener una puta sumisa, explica García citando a Dominique Pelicot. Estas conclusiones aplican siniestramente al caso Epstein, donde el poder parece ser el motor principal más que el deseo sexual.
El precio del silencio: poder y complicidad
Lo más devastador de los archivos Epstein es cómo muestran, de forma descarnada, que personas influyentes están dispuestas a callar violencias despreciables con tal de mantenerse cerca del dinero y el poder. La red de contactos de Epstein incluía:
- Intelectuales de renombre
- Presidentes y líderes políticos
- Filántropos y empresarios
Estas figuras que públicamente defienden la justicia, en privado demostraron estar dispuestas a pasar por alto graves violaciones de derechos humanos cuando les convenía personalmente. Los archivos evidencian que la cúspide del poder global recurre a prácticas de explotación no como contingencia accesoria, sino como manifestación intrínseca de ese poder a través de la cosificación de otros seres humanos.
Exigencia ciudadana: investigación y transparencia
Como señalan las periodistas en su manifiesto, los crímenes de Epstein, Maxwell y su red de asociados deben ser objeto de exposición, investigación, análisis profundo y sanción. Mientras otros Estados ya han adelantado investigaciones pertinentes, Colombia no puede ser la excepción.
La ciudadanía tiene el derecho y el deber de exigir que no haya indiferencia ni impunidad frente a estos hechos. El llamado es claro: ¡No al pacto de silencio! La transparencia y la rendición de cuentas son fundamentales para construir una sociedad que verdaderamente rechace todas las formas de violencia y explotación.



