Rob Jetten hace historia como primer ministro más joven y abiertamente gay de Países Bajos
Este lunes, Rob Jetten, un político liberal progresista de 38 años, asumió oficialmente el cargo de primer ministro de los Países Bajos, convirtiéndose simultáneamente en el líder más joven y el primer abiertamente homosexual en la historia del país. Su juramentación contó con el respaldo público de su prometido, el jugador argentino de hockey Nicolás Keenan, marcando un hito significativo en la política europea.
Un político con estilo propio y posturas firmes
Conocido en los círculos políticos como "Robot Jetten" por su estilo metódico y disciplinado en los debates parlamentarios, el nuevo primer ministro no ha dudado en expresar opiniones contundentes sobre figuras internacionales. Durante su carrera como líder opositor, calificó al expresidente estadounidense Donald Trump como "misógino y criminal condenado", declaraciones que mantuvo incluso al asumir el máximo cargo gubernamental.
Su llegada al poder adquiere especial relevancia simbólica en un momento donde los derechos de las minorías enfrentan desafíos a ambos lados del Atlántico. En un país pionero en derechos LGTBI, su visibilidad como líder gay refuerza los valores de inclusión y diversidad que caracterizan a la sociedad neerlandesa.
Trayectoria meteórica y formación disciplinada
Nacido en 1987 en Uden, una localidad del sur católico de Países Bajos, Jetten creció en una familia de clase media donde desarrolló desde joven una notable disciplina. Destacó como atleta, compitiendo a nivel nacional en los 400 metros, y mantiene hasta hoy una rutina rigurosa de entrenamiento físico.
Su conciencia política se formó tempranamente, influenciada por eventos como el incendio de una escuela islámica en su pueblo en 2004, tras el asesinato del cineasta Theo van Gogh. Este incidente, perpetrado por jóvenes de extrema derecha, marcó lo que él mismo ha descrito como "un punto de inflexión" en su compromiso con la tolerancia y la diversidad.
Ascenso político y experiencia ministerial
Tras estudiar Administración Pública en Nimega, Jetten inició su carrera política a los 22 años como jefe del grupo municipal del partido progresista Demócratas 66 (D66). Su ascenso fue rápido:
- En 2017 ingresó al Parlamento nacional
- En 2019 asumió el liderazgo del grupo parlamentario en La Haya
- Entre 2022 y 2024 se desempeñó como ministro de Clima y Energía
Como ministro, gestionó la crisis energética posterior a la invasión rusa de Ucrania y consolidó un legado climático blindado por ley, aunque también recibió críticas por su estilo técnico y poco emocional que le valieron el apodo de "climaatdrammer" (pesado del clima).
Reinvención política y desafíos actuales
Tras una dura derrota electoral en 2023 que redujo a su partido a solo nueve escaños, Jetten lideró una reinvención estratégica del D66. Ajustó su discurso, hablando menos sobre clima y más sobre:
- Economía y vivienda
- Seguridad ciudadana
- Control migratorio
- Inversión en defensa alineada con la OTAN
Este reposicionamiento le permitió frenar el avance del ultraderechista Geert Wilders y ganar las elecciones generales de octubre de 2025.
Posturas internacionales y vida personal
Además de sus críticas a Trump, Jetten ha sido vocal contra el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, a quien llegó a calificar de "criminal de guerra" por la ofensiva en Gaza y el uso del hambre como arma bélica.
Su orientación sexual nunca fue un secreto en su carrera política, pero ha hablado abiertamente sobre su proceso como joven gay en un entorno conservador. Su relación pública con Nicolás Keenan durante la campaña electoral mostró naturalidad y normalización de las relaciones diversas.
Desafíos de gobierno y expectativas
Jetten asume el liderazgo de un país fragmentado políticamente, con una derecha fortalecida y una sociedad cansada de la inestabilidad que siguió al fin de la era Mark Rutte en 2024. Los medios locales lo describen como "la versión liberal de izquierdas de Rutte" - atento al detalle, disciplinado y preferente del trabajo técnico sobre los gestos teatrales.
Colaboradores cercanos lo describen como un negociador confiable capaz de dialogar con partidos diversos, aunque algunos críticos señalan que su estilo reservado a veces dificulta conocer sus emociones genuinas. Su gobierno deberá equilibrar las demandas sociales con la compleja realidad política neerlandesa mientras mantiene su compromiso con los valores progresistas que lo llevaron al poder.