El Desafío de Reconstruir la Confianza Institucional en Colombia
Reconstruir la Confianza Institucional: El Gran Desafío

El Desafío Fundamental: Reconstruir la Confianza en las Instituciones

La situación actual que enfrenta Colombia no se limita únicamente a aspectos fiscales, económicos o de seguridad pública. Representa una crisis profunda de credibilidad institucional y de estabilidad en las decisiones que afectan a toda la nación. La confianza constituye el cimiento de cualquier relación funcional, ya sea en el ámbito familiar, organizacional o nacional.

La Confianza como Motor del Desarrollo Sostenible

Cuando existe coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, se construye confianza genuina. Este principio aplica especialmente para un país que busca progresar. Hablamos frecuentemente de seguridad, crecimiento económico, productividad y reformas, pero olvidamos que en el núcleo de todo desarrollo sostenible se encuentra la confianza como punto de partida fundamental.

Una nación crece cuando sus ciudadanos perciben que su esfuerzo tiene valor real. Cuando los trabajadores confían en que podrán progresar, cuando los inversionistas tienen seguridad de que no se modificarán las condiciones establecidas, cuando las familias pueden circular sin temor y cuando los jóvenes visualizan su futuro dentro del país. La confianza representa el verdadero motor del desarrollo nacional.

Los Datos que Confirman la Crisis

Las cifras económicas recientes evidencian esta problemática. El crecimiento del 2,6% reportado por el DANE para 2025 se situó por debajo de las proyecciones de analistas y distante del ritmo necesario para avanzar en equidad social y generar empleo formal de calidad. Desde el inicio del actual gobierno, el promedio anual del PIB no supera el 1,7%, constituyendo uno de los registros más bajos en décadas recientes.

Más preocupante aún resulta la composición de este crecimiento, sustentado principalmente en un aumento acelerado del gasto público y en el consumo de los hogares, no en una expansión sólida de la inversión productiva. La formación bruta de capital, que representa la inversión que amplía capacidad productiva, genera empleo formal y mejora competitividad, alcanza apenas el 16% del PIB, muy lejos del 25% requerido para un crecimiento sostenido que cierre brechas sociales.

La Inversión y la Credibilidad Institucional

Ninguna economía supera la pobreza mediante mayor burocracia o consumo financiado con deuda. La superación ocurre generando riqueza a través de mayor productividad, infraestructura moderna, industria fortalecida, integración a mercados internacionales y normativa estable que genere confianza para invertir. La caída de aproximadamente 30% en inversión extranjera directa durante los últimos dos años envía un mensaje claro: enfrentamos una crisis de confianza significativa.

Cuando la confianza se deteriora, se producen efectos en cadena: se frena la inversión, se encarece el crédito, se debilita el empleo y, lo más grave, se apaga la esperanza colectiva. El desafío actual trasciende lo fiscal, económico o de seguridad, siendo esencialmente una crisis de credibilidad institucional y estabilidad en las decisiones públicas.

El Papel Decisivo de las Próximas Elecciones

La democracia proporciona una herramienta poderosa: el voto. Su verdadero valor no radica solamente en ejercerlo, sino en hacerlo con conciencia plena. Las decisiones que se tomen en las próximas elecciones, tanto para el Congreso como para la Presidencia, definirán si Colombia logra restablecer la confianza o profundiza la incertidumbre existente.

Estas elecciones determinarán si retornamos a reglas claras, respeto por la institucionalidad y condiciones estables para invertir, trabajar y progresar. No se trata de una elección más, sino de una decisión fundamental sobre el rumbo del país, sobre si apostamos por la estabilidad o por la improvisación, sobre si fortalecemos la credibilidad o la debilitamos aún más.

La confianza no puede decretarse: se construye mediante liderazgo coherente, responsabilidad constante y acciones consistentes. Esta reconstrucción comienza precisamente en las urnas, donde los colombianos tienen la oportunidad de definir el futuro institucional y económico de la nación.