Enfrentamiento político por designación de Quintero como superintendente de Salud
Un nuevo capítulo de tensiones políticas se abrió este viernes 17 de abril de 2026 entre el presidente Gustavo Petro y su exministro Alejandro Gaviria, luego de que este último cuestionara públicamente el silencio del candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, frente a la designación de Daniel Quintero como superintendente de Salud.
La crítica de Gaviria a la "contradicción absoluta" del gobierno
En horas de la mañana, a través de sus redes sociales, el exministro Gaviria -conocido por sus posturas críticas hacia la administración petrista- se refirió a una nota del periódico El Colombiano que destacaba la ausencia de pronunciamientos de Iván Cepeda respecto al nuevo cargo de Quintero. "La campaña está montada sobre una contradicción absoluta", afirmó Gaviria, agregando que "propone una revolución ética, pero guarda silencio sobre la corrupción más flagrante del gobierno actual porque necesita su apoyo para tener alguna posibilidad electoral".
El también escritor y exrector de la Universidad de los Andes calificó esta postura como "deshonesta", en lo que constituye una de sus críticas más directas al manejo de la designación de Quintero, figura que ha generado controversia en el ámbito político nacional.
La dura réplica del presidente Petro
La respuesta del mandatario no se hizo esperar. En horas de la tarde, Gustavo Petro citó el mensaje de Gaviria en sus propias redes sociales, calificándolo como "un exponente de la corrupción más fragante". En su publicación, el jefe de Estado fue más allá y acusó directamente a su excolaborador de haber ideado "el modelo en dónde billones de pesos del erario pasaban al pecunio personal de los dueños privados de las EPS".
Petro añadió que Gaviria "no se arrepiente de ello", en una escalada retórica que marca uno de los enfrentamientos más personales entre ambas figuras en los últimos tiempos. El tono utilizado por el presidente evidenció la profundidad del desacuerdo y la ruptura definitiva de una relación que en el pasado tuvo momentos de colaboración.
La réplica con recuerdos del pasado
Alejandro Gaviria no dejó pasar la oportunidad de responder a las acusaciones presidenciales, y lo hizo trayendo a colación un episodio de su historia política compartida. "Le recuerdo que en 2019 nos reunimos por su iniciativa en una oficina del Senado y Ud. me ofreció entonces ser su candidato a la alcaldía", escribió el exministro, aludiendo a los tiempos en que ambos mantenían una relación más cordial.
Gaviria recordó además que Petro había elogiado su trabajo como ministro de Salud durante el gobierno de Juan Manuel Santos, para finalmente concluir con una afirmación contundente: "Lo suyo ahora es calumnia y desespero ante su evidente fracaso". Este intercambio público revela cómo los puentes entre ambos políticos están completamente rotos, luego de que Gaviria abandonara el Ministerio de Educación en febrero de 2023 debido a radicales diferencias sobre la reforma a la salud.
Antecedentes de una relación deteriorada
Es importante contextualizar que Alejandro Gaviria formó parte del gabinete inicial de Gustavo Petro como ministro de Educación, pero su salida en uno de los primeros remezones ministeriales marcó el inicio de un distanciamiento que se ha profundizado con el tiempo. Las discrepancias en materia de política de salud, donde Gaviria tiene una visión técnica y Petro una aproximación más política, han sido el núcleo de su desencuentro.
Este enfrentamiento público ocurre en un momento delicado para el gobierno, que busca consolidar su reforma al sistema de salud mientras enfrenta cuestionamientos sobre la transparencia de algunas designaciones. La figura de Daniel Quintero, ahora superintendente de Salud, se ha convertido en un punto de fricción que ha logrado unir a críticos de diferentes sectores políticos.
El silencio de Iván Cepeda, cercano aliado de Petro y candidato del Pacto Histórico, sobre este nombramiento ha sido interpretado por observadores políticos como una muestra de las tensiones internas dentro de la coalición de gobierno, donde algunos sectores mantienen reservas sobre Quintero pero evitan manifestarlas públicamente para no debilitar al ejecutivo.



