Gobierno Petro formaliza convocatoria a constituyente mientras arranca el calendario electoral
El presidente Gustavo Petro y varios integrantes de su gabinete firmaron este martes, en Cartagena, la iniciativa para convocar una asamblea nacional constituyente. El anuncio se dio en el marco del Consejo de Ministros realizado en la capital de Bolívar, marcando un hito en la estrategia política de la administración actual.
Aunque el momento de la firma no fue transmitido durante la sesión oficial, imágenes divulgadas posteriormente por la Presidencia confirmaron la rúbrica del mandatario y de altos funcionarios del Gobierno. La ceremonia se desarrolló en un contexto político sensible, donde el gobierno busca nuevas vías para impulsar sus reformas sociales.
Quiénes respaldaron la convocatoria constituyente
Además del jefe de Estado, suscribieron el documento la directora del Dapre, Nhora Mondragón Ortiz, y el jefe de despacho, José Raúl Moreno. También firmaron los ministros de Minas, Edwin Palma; Defensa, Pedro Sánchez; Educación, Daniel Rojas; Vivienda, Helga María Rivas; Culturas, Yannai Kadamani; Comercio, Diana Morales; y Hacienda, Germán Ávila.
La convocatoria ya había sido respaldada previamente por el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien publicó en sus redes sociales una imagen firmando la iniciativa. Lo mismo hicieron el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, y Luz María Múnera, consejera para las regiones y superintendente ad hoc en la Nueva EPS.
Un ejercicio legítimo del poder constituyente
Uno de los primeros en reaccionar fue el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, quien calificó la decisión como "un ejercicio legítimo del poder constituyente para romper el bloqueo institucional y abrir, por vías democráticas y legales, el debate de fondo sobre las transformaciones que el pueblo reclama".
Según Sanguino, uno de los ejes centrales es la Reforma Agraria, a la que definió como "justicia social, motor del desarrollo, base de la democracia, herramienta frente al cambio climático y condición para la paz".
El presidente Gustavo Petro ha insistido en que la constituyente es una respuesta a lo que considera un "bloqueo institucional" contra su Gobierno y frente a las reformas sociales que no han prosperado en el Congreso. Esta posición marca un giro significativo en su postura política.
El desafío de las firmas ciudadanas
El pasado 30 de enero, la organización electoral dio luz verde a la inscripción del comité promotor para iniciar la recolección de firmas. La iniciativa requiere más de dos millones de apoyos ciudadanos, equivalentes al 5 % del censo electoral nacional, para avanzar en el proceso constitucional.
Este requisito representa un desafío logístico y político considerable para el gobierno, que deberá movilizar apoyo popular en un contexto electoral complejo. La recolección de firmas se convierte así en un termómetro del respaldo ciudadano a la propuesta constituyente.
Contexto político y calendario electoral
La firma de la convocatoria ocurre en un momento político particularmente sensible. Durante su campaña presidencial, Gustavo Petro aseguró —incluso firmando simbólicamente sobre mármol— que no convocaría una constituyente. Sin embargo, ya en la Casa de Nariño, el mandatario se ha convertido en el principal impulsor de esta propuesta.
Sectores críticos consideran que se trata de una jugada política, pues la recolección de firmas y la promoción de la iniciativa coinciden con el inicio del calendario electoral rumbo a las elecciones legislativas previstas para el próximo 8 de marzo. Esta coincidencia temporal genera debates sobre la estrategia política del gobierno.
Medidas paralelas frente a emergencia invernal
Durante el mismo Consejo de Ministros, el Gobierno anunció la presentación de cuatro nuevos decretos para enfrentar la tragedia humanitaria causada por el fuerte temporal de lluvias asociado a un frente frío que ha impactado varias regiones del país.
La administración busca mitigar los efectos de la emergencia climática mientras avanza en la estrategia política de la constituyente, demostrando una agenda gubernamental que combina respuestas a crisis inmediatas con proyectos de transformación estructural.