Petro destaca propósito constructivo de cumbre democrática en Barcelona
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, llegó este sábado a la Cumbre en Defensa de la Democracia que se celebra en Barcelona, España, donde afirmó que este encuentro internacional "es por una alternativa en el mundo" y que "no es contra" el mandatario estadounidense Donald Trump.
Un faro en medio de la confusión global
Minutos antes del inicio del evento, Petro expresó que esta reunión debe funcionar como "una especie de faro que en medio de la confusión, la equivocación y el desorden global" ayude a establecer "el rumbo de la vida y no de la muerte". El mandatario colombiano compartirá espacio con destacadas figuras políticas de América Latina y Europa.
Líderes progresistas se reúnen en España
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el jefe de Estado brasileño, Lula da Silva, convocaron a una docena de líderes progresistas en Barcelona. Entre los asistentes se encuentran:
- Claudia Sheinbaum, presidenta de México
- Cyril Ramaphosa, presidente de Sudáfrica
- Luis Lacalle Pou, presidente de Uruguay
- Representantes de otros gobiernos con orientación progresista
La cumbre busca fortalecer los valores democráticos y establecer una agenda común entre naciones con visiones políticas afines.
Postura compartida con República Dominicana
El ministro de Justicia de República Dominicana, Antoliano Peralta Romero, respaldó la posición de Petro al asegurar que este encuentro no es "necesariamente" contra Trump. "Y de haberlo sido, no estaríamos aquí", afirmó el funcionario caribeño, destacando el carácter constructivo de la reunión.
Contexto político internacional
La cumbre se desarrolla en un momento de tensiones geopolíticas y debates sobre el futuro de la democracia a nivel mundial. Los líderes participantes buscan consolidar una plataforma que ofrezca respuestas a los desafíos contemporáneos, desde la crisis climática hasta las desigualdades económicas, siempre desde una perspectiva que priorice los derechos humanos y las instituciones democráticas.
El evento en Barcelona representa un esfuerzo coordinado para articular una voz progresista en el escenario internacional, marcando distancia tanto de extremismos políticos como de visiones excluyentes, pero sin adoptar una postura confrontacional directa contra administraciones específicas como la de Estados Unidos.



