La aprobación de Petro se mantiene estancada en niveles bajos
A pocas semanas de entregar el poder, el presidente Gustavo Petro enfrenta una realidad que pocos mandatarios desearían: cierra su gobierno como uno de los menos populares de la región latinoamericana. Según el más reciente ranking de CB Global Data, elaborado con encuestas realizadas entre el 10 y el 15 de marzo en 18 países, el mandatario colombiano registra una imagen positiva de apenas 39,7%, mientras que la negativa alcanza el 57,2%.
Un puesto discreto en el ranking regional
Estas cifras ubican a Petro en el puesto 12 entre 18 jefes de Estado de América Latina, muy lejos de los líderes del listado. Claudia Sheinbaum encabeza la clasificación con 72,3% de aprobación, seguida de cerca por Nayib Bukele con 71,8% y Luis Abinader con 58,7%. El presidente colombiano se encuentra a más de 30 puntos porcentuales del podio, en una zona del ranking donde predominan los respaldos moderados o directamente bajos.
Lo más preocupante no es solo el nivel de aprobación, sino la brecha entre imagen positiva y negativa, que supera los 17 puntos porcentuales. Esta diferencia habla de una desaprobación consolidada y no de una simple falta de entusiasmo. Dicho de forma simple: no es que la mitad del país esté indecisa sobre su gestión, sino que una mayoría clara la rechaza, y eso, a estas alturas del mandato, resulta muy difícil de revertir.
Estabilidad en niveles bajos sin señales de recuperación
El estudio, que recogió más de 40.000 encuestas en toda la región con un margen de error de entre 1,9% y 2,2%, revela que Petro lleva varios meses sin lograr cruzar el umbral del 40% de aprobación. Frente a febrero, hubo una leve mejoría de poco más de un punto porcentual (pasando de 38,3% a 39,7%), pero ese movimiento no cambia el cuadro de fondo ni altera su posición en el ranking.
"La tendencia lleva meses estabilizada en niveles bajos, sin señales de recuperación sostenida", confirman los analistas. En el ranking, Petro comparte zona con nombres que atraviesan momentos difíciles, como Javier Milei de Argentina (42,3% de aprobación) y Yamandú Orsi de Uruguay (39,2% positivo), conformando un grupo donde el apoyo ciudadano es limitado y la crítica es mayoritaria.
Contexto regional y consecuencias políticas
El informe revela además que los altos niveles de aprobación son la excepción en América Latina, no la regla. Solo tres mandatarios superan el 58% de imagen positiva, mientras que el resto opera con respaldo moderado o bajo, muchos de ellos con desaprobación mayoritaria. En el otro extremo del ranking, los presidentes con menor nivel de aprobación son:
- José María Balcázar (último lugar con 25,2%)
- Delcy Rodríguez de Venezuela (26,4%)
- Daniel Noboa de Ecuador (33,5%)
En este contexto, la situación de Petro no es un caso aislado, pero sí tiene un peso particular dado el tamaño e influencia de Colombia en la región. Cerrar por debajo del 40% de aprobación significa menos margen para impulsar iniciativas en lo que queda de gobierno, menos capacidad de presión política en la transición y una narrativa pública que ya empezó a construir el balance de su administración antes de que él mismo lo haga oficialmente.
La impopularidad en los cierres de gobierno parece ser una constante en la política latinoamericana, y Petro no escapa a esta ley no escrita. Los números reflejan con claridad una vulnerabilidad en términos de respaldo ciudadano que marcará los últimos meses de su mandato y el legado que dejará a la historia política colombiana.



