Pentágono gasta US$93.400 millones en lujos como langosta y pianos mientras libra costosa guerra con Irán
Pentágono gasta US$93.400 millones en lujos durante guerra con Irán

Pentágono rompe récords de gasto en lujos mientras guerra con Irán consume miles de millones

Mientras la atención mediática se concentra en el costo de la guerra que Estados Unidos libra contra Irán, un informe revelador expone un frenesí de gasto en el Pentágono que ha desatado polémica en Washington. El Departamento de Defensa comprometió US$93.400 millones en contratos al cierre del año fiscal 2025, incluyendo adquisiciones de productos de lujo que contrastan con la austeridad prometida por la administración Trump.

Gasto récord en último mes del año fiscal

Según el análisis publicado por la organización Open the Books, el Pentágono rompió todos los récords de gasto en septiembre de 2025, el último mes del año fiscal federal. En apenas treinta días, la institución militar firmó contratos y otorgó subvenciones por US$93.400 millones, más que lo que cualquier agencia federal había gastado en un solo mes desde al menos 2008.

La cifra resulta aún más impactante al examinar los últimos días del mes: solo en los cinco días hábiles finales de septiembre, el Pentágono comprometió US$50.100 millones en contratos y subvenciones. Para ponerlo en perspectiva, esta cantidad equivale a más que todo el presupuesto militar anual de países como Israel o Italia, y supera también el gasto de defensa combinado de Canadá y México.

El fenómeno "use it or lose it"

Detrás de este frenesí de compras se encuentra el fenómeno conocido como "use it or lose it" (úselo o piérdalo). Las reglas presupuestarias federales establecen que las agencias deben gastar los recursos asignados antes de que termine el año fiscal. Si no lo hacen, el dinero regresa al Tesoro y los legisladores pueden interpretar que la agencia no necesitaba realmente esos fondos, reduciendo su presupuesto el año siguiente.

Open the Books lleva casi una década documentando cómo el gasto del Pentágono se dispara sistemáticamente en el último mes del año fiscal, independientemente de qué partido controle la Casa Blanca. Pero lo ocurrido en 2025, según el reporte, no tiene precedentes en magnitud y alcance.

Langosta, pianos y muebles de lujo

Más polémico aún es el tipo de gastos que figuran en la lista de compras del Pentágono. Entre las adquisiciones realizadas en septiembre destacan:

  • US$6,9 millones en colas de langosta
  • US$15,1 millones en cortes de carne premium como rib-eye
  • US$225,6 millones en muebles, la cifra más alta en más de una década
  • US$98.329 por un piano de cola Steinway para la residencia del jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea
  • US$26.000 por un violín y US$21.750 por una flauta artesanal japonesa
  • US$139.000 en pedidos de donas y US$124.000 en máquinas para hacer helado

La lista también incluye US$5,3 millones en dispositivos Apple, incluidos 400 iPad Air de alta capacidad, y US$4 millones en productos Samsung, entre ellos un monitor de 98 pulgadas con pantalla UHD.

Contraste con recortes sociales y guerra costosa

Este gasto en lujos ocurre en un momento políticamente delicado. La administración del presidente Donald Trump ha prometido reducir el despilfarro gubernamental y aplicar una política de austeridad fiscal. Simultáneamente, el Congreso de mayoría republicana y la Casa Blanca han impulsado recortes en programas de asistencia social, incluido el endurecimiento de los requisitos para recibir ayudas alimentarias como el programa SNAP.

Mientras tanto, el costo de la guerra con Irán continúa acumulándose. El Pentágono informó a legisladores que, solo en las primeras semanas de operaciones militares, el gasto ya ha superado los US$11.300 millones. Estimaciones de centros de análisis como el CSIS sugieren que el ritmo de gasto podría estar cerca de US$900 millones diarios, principalmente debido al uso intensivo de misiles y municiones de alta precisión.

Críticas y propuestas de reforma

"Si quieren ahorrar plata, esta es una de las maneras más fáciles de hacerlo", declaró John Hart, director ejecutivo de Open the Books, al pedir al secretario de Defensa Pete Hegseth que limite la práctica de gastar apresuradamente al final del año fiscal.

Para algunos analistas, el problema no es solo el monto, sino la estructura del sistema presupuestario. En teoría, la Constitución permite que los fondos militares se utilicen hasta dos años después de ser asignados por el Congreso, pero en la práctica las reglas actuales obligan a gastarlos en un solo año. Permitir que parte del dinero se transfiera al siguiente ejercicio fiscal, argumentan expertos, podría evitar compras apresuradas y gastos innecesarios.

El debate llega en un momento en que el presupuesto militar estadounidense sigue creciendo. Trump ha propuesto aumentar el gasto del Pentágono de US$1 billón a US$1,5 billones para 2027, lo que complicaría aún más los esfuerzos por reducir el déficit federal, que alcanzó US$1,8 billones en 2025.

Mientras el costo de la guerra con Irán continúa acumulándose día a día, el escándalo de langostas, pianos y sillas de lujo ofrece un recordatorio incómodo de cómo se gasta el dinero del Pentágono lejos del campo de batalla, generando preguntas fundamentales sobre prioridades presupuestarias y responsabilidad fiscal en tiempos de conflicto internacional.