Fallece el constitucionalista español Pepe Tudela, figura clave en el diálogo político
Este fin de semana falleció Pepe Tudela, una figura destacada en el ámbito del derecho constitucional y la moderación política. Tudela ejercía como secretario general de la Fundación Manuel Giménez Abad con sede en Zaragoza, España, y era reconocido como un experto en la estructura territorial del Estado.
Un profundo conocedor de la realidad colombiana
El jurista español mantenía vínculos significativos con Colombia, particularmente con la región Caribe, cuyo deseo de autonomía conocía en profundidad. Su conexión con el país comenzó hace aproximadamente ocho o nueve años en Barranquilla, donde fue presentado por el académico Juan Pabón, miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia y firme defensor de la autonomía caribeña.
"Lo conocí en casa de nuestro común amigo Juan Pabón", recordaba un colega cercano. "Desde entonces, coincidí con él en diversas ocasiones, siempre destacando su carácter abierto y tolerante".
La moderación como sello personal
Pepe Tudela era descrito consistentemente como un hombre moderado, una cualidad que en el contexto político actual se ha vuelto cada vez más excepcional. Su último libro, titulado "Defensor del Estado de Derecho", reflejaba precisamente este compromiso con los principios democráticos fundamentales.
"Pepe era un hombre moderado y eso, que debería ser una condición sine qua non para vivir la vida, es hoy en día algo tristemente fuera de lo normal", señalaba un amigo cercano.
Un constructor de puentes entre ideologías
Lo más destacable de la figura de Tudela era su capacidad para mantener relaciones cordiales con personas de diferentes orientaciones políticas. En una reunión conmemorativa del aniversario de la Fundación Giménez Abad en Zaragoza, todos los ponentes -sin importar su afiliación política- alabaron no solo su trabajo institucional, sino especialmente su talante conciliador.
"Pocas veces habré visto, y más en el ámbito del Derecho y de la política, que todo el mundo opine bien de una persona", destacaba un colega.
Una pérdida en tiempos de radicalización
La muerte de Tudela adquiere una dimensión simbólica particular al producirse justo antes de las elecciones regionales en Aragón, donde los partidos de centro derecha y centro izquierda perdieron terreno frente a formaciones de extrema derecha que duplicaron su representación parlamentaria.
"Es casi un símbolo de lo cada vez más radicalizada que está nuestra sociedad", reflexionaba un conocido, "y de lo excepcionales que son las figuras que como la suya tratan de construir ámbitos de encuentro y de debate entre quienes, aún pensando diferente, pueden convivir y respetarse".
Su último encuentro con colegas ocurrió en Barcelona el pasado septiembre, durante una jornada universitaria donde, camino a la universidad, repasaban el estado de amigos comunes: "algunos de derechas, otros de izquierdas, pero todos amigos, porque la ideología nunca debe ser algo que nos separe".
Legado intelectual y personal
Pepe Tudela deja un legado intelectual significativo, incluyendo su participación como prologuista del libro "Escritos políticos" de Juan Pabón. Pero más allá de sus contribuciones académicas, su mayor herencia podría ser el ejemplo de que la democracia, en última instancia, consiste en respetar al otro y aceptarlo en su diferencia.
Viajero, escritor y sobre todo constructor de diálogos, la partida de Pepe Tudela representa la pérdida de una voz moderada en tiempos que urgentemente necesitan precisamente ese tipo de voces.