Revelación histórica en medio de ruptura política
En una entrevista exclusiva con el programa Kién es Kién, el candidato presidencial Miguel Uribe Londoño hizo una afirmación que podría reescribir un capítulo de la historia política colombiana. Según su testimonio, fue él quien propuso a Álvaro Uribe Vélez como director de la Aeronáutica Civil en el año 1980, durante la administración del presidente Julio César Turbay.
La reconstrucción de un episodio histórico
Uribe Londoño reconstruyó detalladamente los eventos que siguieron al asesinato de Fernando Uribe, quien en ese momento ejercía como director de la entidad aeronáutica. "Quiero contar una anécdota especial aquí", inició el candidato, conectando este relato con el legado de su padre, quien como gobernador de Antioquia impulsó proyectos emblemáticos como el aeropuerto de Medellín en Rionegro y el metro de la ciudad.
El contexto, según su explicación, giraba alrededor de la voluntad del presidente Turbay de que la construcción del aeropuerto medellinense fuera liderada por la Aeronáutica Civil o por un director liberal de la entidad. "Ese director de aeronáutica, primero fue Guillermo Gaviria, luego nombraron a Fernando Uribe, que era un primo hermano de mi padre", recordó Uribe Londoño.
El momento crucial de la recomendación
Tras el asesinato de Fernando Uribe, el presidente Turbay ofreció el cargo a otro primo de Miguel Uribe Londoño, quien rechazó la propuesta. Fue en ese instante cuando, según el relato del candidato, se produjo la intervención decisiva. "Cuando yo regreso al día siguiente me dice que el primo hermano mío no le había aceptado la Aeronáutica Civil y me dijo quién nombraba", narró.
Con apenas 27 años de edad, Miguel Uribe Londoño asegura haber recomendado a alguien de su misma edad: "Álvaro Uribe Vélez". Cuando la periodista Adriana Bernal le preguntó directamente si fue él quien hizo la recomendación, la respuesta fue contundente: "Soy yo, fui yo, fui yo, y fuimos muy buenos amigos en la presidencia, le ayudé muchísimo como secretario".
Una versión no refutada durante décadas
Consultado sobre si el expresidente Álvaro Uribe reconoce este episodio, el candidato respondió: "Eso habría que preguntárselo a él, pero es que yo llevo 40 años contando el cuento, de manera que hasta ahora no he sido refutado. Yo me imagino que no habrá forma de que me lo refute".
Si bien está documentado históricamente que Álvaro Uribe Vélez dirigió la Aeronáutica Civil entre 1980 y 1982, la versión que atribuye a Miguel Uribe Londoño la recomendación de su nombramiento no ha sido un dato ampliamente registrado en biografías públicas o relatos históricos consolidados.
El contexto actual del distanciamiento político
Esta revelación adquiere especial relevancia en el actual momento de ruptura entre ambos políticos. Miguel Uribe Londoño responsabiliza directamente a Álvaro Uribe de haber ordenado su salida de la precandidatura presidencial del Centro Democrático, partido del cual finalmente renunció.
El candidato sostiene que fue apartado del proceso interno sin haber presentado renuncia, a pesar de liderar ampliamente las encuestas de intención de voto frente a sus competidores. Tras este episodio, Uribe Londoño lanzó fuertes cuestionamientos contra la dirección del partido y decidió continuar su aspiración presidencial fuera de esa colectividad.
Con el aval del Partido Demócrata, retomó su candidatura bajo el lema "Vuelve la seguridad", en un movimiento que está reconfigurando el mapa político de la derecha colombiana de cara a las elecciones presidenciales de 2026.
Dimensión política de una revelación histórica
En este complejo escenario electoral, la revelación sobre los orígenes del nombramiento de Álvaro Uribe en 1980 adquiere una nueva dimensión política. Lo que podría parecer un simple recuerdo histórico se transforma en un elemento significativo dentro del distanciamiento que marca un punto de quiebre entre estas dos figuras políticas.
La afirmación de Miguel Uribe Londoño no solo busca reivindicar su papel en un momento crucial de la carrera política de Álvaro Uribe, sino que también establece un contrapunto histórico en medio de su actual confrontación. Esta revelación llega en un momento donde cada gesto y cada palabra adquieren un peso específico dentro de la reconfiguración de las fuerzas políticas que competirán en las próximas elecciones nacionales.