Excanciller Álvaro Leyva enfrenta acusación por prevaricato y responde con graves señalamientos contra el presidente
En un comunicado publicado este 10 de abril de 2026, el excanciller y exministro de Relaciones Exteriores Álvaro Leyva Durán se pronunció sobre su llamado a juicio por parte de la Fiscalía General de la Nación, lanzando duras acusaciones contra el presidente Gustavo Petro, a quien calificó de 'jefe de la mafia'.
Denuncia de persecución política y vínculos con el narcotráfico
Leyva aseguró que el proceso judicial en su contra, relacionado con el caso de los pasaportes, constituye una represalia directa por sus denuncias previas contra el mandatario. "Hace algún tiempo denuncié que Gustavo Petro ha urdido contra mí una persecución atroz", afirmó el exfuncionario en su comunicado.
El excanciller vinculó esta situación judicial con sus críticas públicas sobre presuntas relaciones del presidente Petro con "el mundo de la droga", insinuando que las acusaciones por prevaricato forman parte de una estrategia para silenciar sus revelaciones.
Confianza en la Corte Suprema de Justicia
Frente a las acusaciones de la Fiscalía, Álvaro Leyva manifestó que dará la batalla en la Corte Suprema de Justicia, expresando su confianza en obtener una "sentencia absolutoria" que, según él, demostraría la naturaleza política del proceso en su contra.
El exministro argumentó que su llamado a juicio carece de fundamentos jurídicos sólidos y responde exclusivamente a motivaciones políticas, en lo que califica como un intento del gobierno por neutralizar a un crítico incómodo.
Contexto del caso de pasaportes
La acusación por prevaricato contra Leyva se enmarca en las investigaciones sobre irregularidades en la expedición de pasaportes durante su gestión al frente de la Cancillería. La Fiscalía ha identificado presuntas anomalías en:
- Procedimientos de contratación
- Sistemas de expedición documental
- Manejo de información confidencial
- Asignación de recursos públicos
Sin embargo, el excanciller insiste en que estas investigaciones han sido instrumentalizadas para fines políticos, desviando la atención de lo que él considera "los verdaderos problemas del país".
Repercusiones políticas inmediatas
Este enfrentamiento público entre un exalto funcionario y el presidente en ejercicio marca un nuevo capítulo en las tensiones internas del gobierno, evidenciando:
- Fracturas significativas en las bases de apoyo presidencial
- La judicialización de diferencias políticas
- La profundización de crisis de gobernabilidad
- El uso de acusaciones graves en el debate público
La situación se desarrolla en un contexto político ya complejo, donde las acusaciones de corrupción y los señalamientos cruzados han dominado la agenda nacional en los últimos meses.



