El 'yqueísmo' de Petro: cuando la indiferencia se vuelve política de Estado
El 'yqueísmo' de Petro: indiferencia como política

Hay gobiernos que dejan obras. Otros, reformas. Este parece decidido a dejar una muletilla que lo resume trágicamente: “¡Y qué!”. Petro no inventó el cinismo en la política colombiana, pero sí lo llevó a su versión más desafiante.

Escándalos sin consecuencias

La UNGRD terminó convertida en el gran escándalo de corrupción del cambio; sobrecostos y sobornos para mover reformas en el Congreso mientras comunidades enteras seguían esperando agua. ¿La respuesta?: ¡y qué!

La Corte Suprema ordenó capturas de expresidentes del Senado y la Cámara por ese expediente; la Fiscalía señaló a exfuncionarios del Gobierno y Carlos Ramón González, exdirector del Dapre, acabó en el centro del caso. Varios de ellos se fugaron... ¡Y qué!

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Nicolás Petro está envuelto en la recepción de dineros irregulares y alcanzó a decir que parte de eso habría llegado a la campaña. Cuando el escándalo tocó la puerta familiar, la frase que quedó fue: “Yo no lo crie”. ¡Y qué!

El Consejo Nacional Electoral formuló cargos por presunta violación de topes de campaña y gastos no reportados. La reacción no fue humildad institucional, sino denuncia de “golpe”. ¡Y qué!

Violencia y desidia

Se prometió la ‘paz total’ y el Catatumbo dejó decenas de muertos y decenas de miles de desplazados por la guerra entre el Eln y las disidencias. Se suspenden diálogos, se reanudan, se vuelven a suspender y una vez más se retoman sin importar los muertos. ¡Y qué!

El país está viviendo jornadas de terror en el suroccidente colombiano. Atentados, explosivos y civiles muertos. En el Cauca, la vía Panamericana volvió a ser escenario de horror. La gente esperaba duelo, mando, decisiones. Desde el poder, recibió una foto del cumpleaños del Presidente como si nada grave estuviera pasando. ¡Y qué!

Racismo y nombramientos cuestionables

Se lanzó una frase racista por parte de un mandatario que se hizo elegir con la bandera de la inclusión: que a uno no le va a decir “un negro” lo que debe hacer. ¡Y qué!

Se nombró a Daniel Quintero en la Superintendencia de Salud, pese a sus investigaciones, polémicas y cuestionamientos y su falta de experiencia en el sector. ¡Y qué!

Impunidad y desgobierno

Funcionarios cercanos entran y salen entre denuncias, filtraciones, peleas internas y expedientes. Confiesan prácticas escandalosas que develan un actuar vergonzoso. ¡Y qué!

Presos que deberían estar sometidos a disciplina, aparecen de rumba, con música, privilegios y altas dosis de impunidad. Se anuncia su traslado, se promete investigación, pasa la indignación y nadie sabe en qué terminó la sanción. ¡Y qué!

El presidente convierte su cuenta de X en despacho alterno: trinos de madrugada, órdenes públicas, regaños, acusaciones, frases lanzadas al vacío institucional. Un país entero despierta a interpretar su temperamento como si fuera política de Estado. ¡Y qué!

Se desacredita a periodistas, se presiona al Congreso, se confronta a las cortes, se llama conspiración a la crítica y fascismo al desacuerdo. ¡Y qué!

El método del 'yqueísmo'

Ese es el método: no explicar, desafiar. No corregir, doblar la apuesta. No asumir, cambiar de enemigo. No pedir perdón, abrir otro frente de batalla.

Pero el problema no es únicamente la suma de escándalos. Es la pedagogía. El poder enseña. Y cuando enseña que todo resbala, que nada importa, que cualquier hecho puede diluirse en un discurso, erosiona la moral pública.

El ‘yqueísmo’ convierte la responsabilidad en trámite incómodo, la ética en asunto opinable y la indignación ciudadana en exageración de opositores. Es peligroso porque baja el estándar. Si desde arriba no hay pudor, abajo se aprende que tampoco hace falta. Si desde arriba no hay consecuencias, abajo se entiende que la ley es apenas una recomendación.

Que cada escándalo dure un par de días. Que cada exceso se vuelva paisaje. Que todo termine siendo explicable, justificable, olvidable. Hasta que un día nada sorprenda. Hasta que el país entero responda igual: ¡y qué!

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar