Investigaciones en EE.UU. sobre Petro generan tensión diplomática y defensa presidencial
EE.UU. investiga presuntos nexos de Petro con narcotráfico

Investigaciones en cortes estadounidenses sobre Petro generan crisis diplomática

La confirmación de que dos cortes federales de Estados Unidos desarrollan pesquisas preliminares contra el presidente Gustavo Petro, por presuntos nexos con el narcotráfico, representa la expresión más clara de la desconfianza que ha marcado las relaciones diplomáticas entre ambas naciones durante los últimos dos años. La información, divulgada inicialmente por The New York Times y confirmada por Reuters, ha generado un terremoto político internacional.

Detalles de las indagaciones judiciales

Según el reportaje periodístico, basado en tres fuentes anónimas, los despachos judiciales de Manhattan y Brooklyn mantienen investigaciones abiertas que involucrarían directamente al jefe de Estado colombiano. Las averiguaciones exploran posibles reuniones de Petro con narcotraficantes y si su campaña presidencial de 2022 solicitó o recibió donaciones de estas redes criminales.

En las pesquisas participan activamente investigadores de la DEA (agencia antidrogas) y de HSI (agencia de investigaciones de seguridad nacional). Es crucial destacar que el estado de las indagaciones es preliminar, por lo que no existe un expediente formal ni acusaciones oficiales contra el mandatario colombiano.

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La agencia AP aportó detalles adicionales, señalando que la DEA habría designado a Petro como objetivo prioritario, basándose en menciones por parte de informantes confidenciales en investigaciones contra el narcotráfico transnacional. Según estas versiones, su política de "paz total" habría servido como vehículo para relaciones con capos, incluyendo uno vinculado al cartel de Sinaloa.

Reacciones políticas y defensa presidencial

Las publicaciones desataron inmediatas reacciones en ambos países. El congresista republicano Carlos A. Gimenez manifestó: "Desde el Congreso de Estados Unidos esperamos con júbilo la pronta captura del delincuente narcoterrorista Gustavo Petro", acompañando su mensaje con una imagen generada por inteligencia artificial que mostraba a Petro y Nicolás Maduro con uniformes de presidiarios.

En Colombia, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, alertó sobre la investigación y la vinculó específicamente con alias 'Calarcá', afirmando que el Gobierno ha pretendido arrodillar al Estado colombiano frente a esta estructura criminal y que Petro ha actuado como defensor oficioso de este narcotraficante.

La Embajada de Colombia en Washington respondió mediante un comunicado oficial, reiterando que "las insinuaciones reportadas carecen de fundamento legal o fáctico" y que ninguna autoridad competente ha emitido determinación formal contra el presidente. El despacho diplomático defendió la trayectoria del mandatario, destacando su enfrentamiento constante contra la actividad criminal.

Declaraciones contundentes de Gustavo Petro

El presidente Petro se pronunció personalmente, afirmando categóricamente: "Nunca en mi vida he hablado con un narcotraficante". Explicó que dedicó diez años de su vida, con riesgo personal y provocando el exilio de su familia, a denunciar vínculos entre narcotraficantes y políticos durante la época de la gobernanza paramilitar.

Respecto a sus campañas políticas, el mandatario aseguró: "Siempre he dicho a gerentes que no se aceptan donaciones ni de banqueros ni de narcos. La investigación productiva e intensa sobre mi campaña presidencial no descubrió ni un solo peso de narcotraficantes". Desde su perspectiva, los procesos en EE.UU. servirán para desmontar acusaciones de la extrema derecha colombiana, que según él sí está articulada con narcotraficantes.

Impacto en relaciones bilaterales y antecedentes

Las investigaciones judiciales ponen en duda los recientes esfuerzos diplomáticos por recomponer las deterioradas relaciones entre Colombia y Estados Unidos, afectadas por choques ideológicos entre Petro y su homólogo Donald Trump. El pasado 3 de febrero, ambos mandatarios se reunieron en Washington en un encuentro catalogado como "un éxito de la diplomacia" por la Cancillería colombiana.

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Tras la reunión, hubo un desescalamiento verbal y Petro recuperó su visa estadounidense, que había sido anulada. Sin embargo, no se suspendieron las sanciones financieras de la Lista Clinton contra el presidente, su exesposa Verónica Alcócer, su hijo Nicolás Petro Burgos ni su ministro del Interior, Armando Benedetti. Tampoco se anuló la descertificación de Colombia en la lucha contra el narcotráfico, manteniéndose el recorte presupuestal de ayudas.

En el sistema judicial estadounidense es común que a una sanción de Lista Clinton, impuesta por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro, le siga una investigación paralela en el Departamento de Justicia. El 23 de octubre de 2025, cuando se impusieron estas sanciones financieras, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró: "Desde que Petro llegó al poder, la producción de cocaína en Colombia se ha disparado a su nivel más alto en décadas".

El informe del Tesoro incluyó acusaciones específicas, señalando que el presidente "ha otorgado beneficios a organizaciones narcoterroristas" bajo su plan de "paz total" y que "se ha aliado con el régimen narcoterrorista de Nicolás Maduro Moros y el Cartel de Los Soles". Estos señalamientos tuvieron como soporte informes de la DEA, la misma agencia que coopera ahora con las fiscalías de Brooklyn y Manhattan.

Vínculos con la campaña presidencial de 2022

Llama particularmente la atención que, según The New York Times, uno de los aspectos analizados sea la campaña presidencial de 2022 y si recibió dineros del narcotráfico, pues el Tesoro ya había insinuado esto al incluir en la lista negra a Nicolás Petro, hijo del presidente. El documento oficial señalaba que en 2023 fue arrestado en Colombia por lavado de activos, acusado de canalizar dinero del narcotráfico hacia iniciativas de "paz total" y la campaña electoral de su padre.

Allí se referían específicamente a sus conexiones con Samuel Santander Lopesierra ("el Hombre Marlboro"), extraditado a EE.UU. en 2003 por narcotráfico, y con Gabriel Hilsaca Acosta, hijo del empresario Alfonso "el Turco" Hilsaca, investigado por nexos con paramilitares. Estas relaciones han quedado bajo el escrutinio de las autoridades estadounidenses, añadiendo complejidad a una situación diplomática ya de por sí tensa.