El establecimiento colombiano: contradicciones y cambios en la política nacional
Contradicciones del establecimiento político colombiano

El establecimiento político colombiano: un análisis de sus múltiples contradicciones

El establishment colombiano demuestra una falta de seriedad constante en sus posiciones políticas. Las pruebas de esta inconsistencia son numerosas, pero destacaremos solo las más evidentes y protuberantes que han marcado la agenda nacional en los últimos tiempos.

La reforma laboral: de satanizada a aprobada

La reforma laboral, diseñada para garantizar derechos elementales de los trabajadores, fue completamente satanizada por el establecimiento en su conjunto. Se acusó a esta iniciativa de ser el principio del fin, el torpedo mortal del comunismo contra la empresa privada y la industria nacional. Este tema copó buena parte de la agenda legislativa durante dos años completos y agudizó significativamente la polarización del país.

Sin embargo, el 20 de junio de 2025 ocurrió un giro sorprendente cuando el Senado aprobó un articulado que coincidía en un 87% con el contenido original propuesto por el Gobierno. El porcentaje fue calculado por Angélica Lozano, quien había sido una enemiga acérrima de la reforma pero que, súbitamente convertida, salió a reclamar desde ese mismo día la maternidad de la iniciativa legislativa.

Casos judiciales controvertidos

El caso del magistrado Jorge Enrique Ibáñez presenta características particularmente fétidas. Según los reportes, el magistrado fue "drogado y abusado sexualmente" por su amante en 1982, relación de la cual nació un hijo. Años después, ya adulto, este hijo demostró mediante pruebas genéticas que el magistrado era efectivamente su padre.

El medio digital Casa Macondo destapó las tretas utilizadas por el magistrado para esquivar sus obligaciones de paternidad, pero una juez de Neiva, Catalina María Manrique, decidió censurar al medio y proteger al magistrado con el argumento de amparar "la honra y el buen nombre" tanto del hijo negado como de su madre. Salvo El Espectador, ningún medio de la gran prensa colombiana ha denunciado estas maniobras judiciales consideradas chapuceras por muchos observadores.

Silencio sobre casos internacionales sensibles

Mientras en el mundo continúan cayendo príncipes, magnates y ministros por la divulgación de los Archivos Epstein, los grandes medios colombianos se ocupan principalmente de las repercusiones del caso en la política y negocios de países remotos. Sin embargo, guardan un silencio absoluto sobre la relación del expresidente Andrés Pastrana con esa macabra red, desestimando las suspicacias que han surgido al respecto.

La relación Petro-Trump y sus vaivenes

En el choque político entre Gustavo Petro y Donald Trump, el establecimiento volvió a demostrar su naturaleza cambiante. Cuando el mandatario estadounidense montó el espectáculo de intentar derrocar a Nicolás Maduro para entronizar a la madurista Delcy Rodríguez y amenazó con "extraer" también al "narcotraficante Petro", buena parte del establishment colombiano aplaudió con entusiasmo.

Poco después, ambos mandatarios tuvieron un ataque de sensatez y fumaron la pipa de la paz. "Me dijo I like you", contó un Gustavo Petro ruborizado, mientras Trump escribió "I love Colombia". Ambos líderes se comprometieron a luchar hombro con hombro contra el narcotráfico y la guerrilla, recibiendo nuevamente los aplausos del establishment que antes los había confrontado.

La figura de Abelardo de la Espriella

Otra perla del comportamiento establecimiento es su relación con Abelardo de la Espriella, una revelación política cuyo lema podría ser el mismo de Groucho Marx: "Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros". Esta figura que combina características contradictorias -figurín y supermacho, destripador y humanista, beato y ateo, outsider en camino de insider- será muy pronto, según el análisis, el faro moral de todo el establishment.

El establecimiento votará por De la Espriella sin vacilar en la primera vuelta, aunque sea con las narices tapadas, con el mismo entusiasmo que ofrendaron al estadista Rodolfo Hernández en 2022, demostrando una vez más su capacidad de adaptación pragmática.

El caso del salario mínimo

El último episodio notable del establishment fue su reacción al salario mínimo. Apenas el presidente lo fijó por decreto el 29 de diciembre, estallaron las redes sociales y los medios con advertencias de hecatombe, apocalipsis y populismo por parte del establishment, los empresarios y los candidatos presidenciales.

Pero el 12 de febrero, cuando el Consejo de Estado suspendió el decreto presidencial de diciembre, ocurrió otra transformación sorprendente. El establishment, los candidatos, Asobancaria y los empresarios fueron iluminados por lo que algunos llaman "el Espíritu", reconocieron que dos millones de pesos son apenas la cuota inicial del pago de una deuda infame con los trabajadores, y cerraron filas en defensa de la cifra establecida por el Gobierno.

Reflexiones finales sobre la naturaleza del establishment

El establishment colombiano muestra características tan circenses que el Gobierno, sin ser un dechado de virtudes, le da lecciones de grandeza y justicia social, marcándole incluso la agenda y las cifras en temas cruciales.

Es importante notar que históricamente el establishment era un cuerpo casi monolítico formado por los tres poderes del Estado, los cacaos económicos, las iglesias, la cúpula militar, los gremios económicos, los jefes de los partidos políticos y los grandes medios de comunicación. Hoy, sin embargo, el Gobierno y la cúpula militar no forman parte de esta superestructura, como lo prueba la oposición unánime del establishment contra el Gobierno actual.

Esta oposición unánime representa un adjetivo inédito en la política colombiana reciente, destacando no la censura a la oposición en sí misma, sino la naturaleza extraordinariamente cohesionada de la resistencia al Gobierno actual por parte de las élites tradicionales.