La estrategia de Bogotá para convertirse en la sede recurrente de la Selección Colombia y atraer grandes eventos de fútbol recibió su primer respaldo en el Concejo de la ciudad. El Proyecto de Acuerdo 304 de 2026 fue aprobado en primer debate en la Comisión de Hacienda con ocho votos a favor y tres en contra, marcando un avance significativo en la iniciativa impulsada por la Administración distrital.
Incentivos fiscales para atraer eventos deportivos
La propuesta busca implementar beneficios tributarios temporales para partidos organizados por la Federación Colombiana de Fútbol que se realicen en Bogotá. Específicamente, plantea alivios en el impuesto de Industria y Comercio (ICA) y en las estampillas distritales, con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2036. La medida está diseñada para reducir los costos asociados a la realización de encuentros de alto nivel y visibilidad, posicionando a la capital como un destino competitivo frente a otras ciudades del país.
La secretaria de Hacienda, Ana María Cadena, defendió la iniciativa como una herramienta clave para activar múltiples sectores económicos. "Este proyecto es una oportunidad para que Bogotá compita por grandes eventos deportivos que mueven la economía de la ciudad", afirmó, destacando el potencial de estos encuentros para generar actividad económica en hotelería, gastronomía, transporte y comercio.
Impacto económico del fútbol en la economía local
Uno de los argumentos centrales del proyecto es el impacto económico estimado. Según cálculos de la Secretaría de Hacienda, un solo partido de alto nivel podría generar cerca de 19.000 millones de pesos en actividad económica para la ciudad. Este efecto multiplicador no se limita al evento en sí, sino que se extiende a una cadena de servicios que se activa con la llegada de aficionados, delegaciones y operadores logísticos. La ocupación hotelera, el consumo en restaurantes, el uso de transporte y la actividad comercial se ven impulsados, generando un beneficio transversal en la economía local.
La apuesta del Distrito se alinea con una tendencia global en la que las ciudades utilizan eventos deportivos como plataformas para dinamizar su economía, atraer turismo y fortalecer su posicionamiento internacional. Bogotá busca replicar este modelo mediante una política fiscal orientada a facilitar la realización de estos encuentros.
Proyecto avanza en el Concejo y define su futuro en plenaria
Tras superar su primer debate en la Comisión de Hacienda, el proyecto deberá ahora enfrentar su discusión en la plenaria del Concejo de Bogotá, donde se definirá su aprobación final. Este paso será determinante para que la ciudad cuente con una herramienta concreta para atraer eventos deportivos de mayor escala. El ambiente en la comisión sugiere una tendencia favorable, aunque el debate en plenaria podría abrir espacio a discusiones sobre el impacto fiscal de los incentivos y su efectividad para generar retornos económicos. En este punto, la Administración distrital deberá sostener el argumento de que los beneficios indirectos superan el costo tributario.
La iniciativa representa un paso importante para que Bogotá compita en igualdad de condiciones con otras ciudades del país en la captación de encuentros deportivos de gran escala, en un contexto donde estos eventos se han convertido en una herramienta para dinamizar economías urbanas y consolidar la proyección internacional de las ciudades.



