Un mandatario bajo la lupa: las sombras que persiguen al nuevo presidente interino de Perú
La designación de José María Balcázar como presidente interino de Perú ha reavivado el debate sobre su extenso y polémico historial judicial y parlamentario, marcado por múltiples investigaciones y decisiones controvertidas que se extienden a lo largo de varias décadas.
El abogado de 83 años, nacido en Cajamarca el 17 de enero de 1943, fue elegido por el Congreso peruano para reemplazar a José Jerí tras su destitución, asumiendo la jefatura del Estado en medio de una profunda crisis política que caracteriza al país andino en los últimos años.
Un pasado judicial lleno de irregularidades
Balcázar, quien se desempeñó como magistrado de la Corte Suprema y posteriormente como congresista por el partido Perú Libre, enfrenta numerosas denuncias que incluyen presuntas irregularidades como prevaricación, fraude, estafa, suplantación de identidad y cohecho, según reportes de medios locales.
Uno de los episodios más significativos de su carrera ocurrió durante su tiempo en la Corte Suprema, donde fue sancionado por prevaricato tras modificar una sentencia que ya se encontraba firme. Este hecho derivó en su separación del cargo por irregularidades en el ejercicio de sus funciones judiciales.
Expulsión del colegio de abogados y denuncias de corrupción
El ahora mandatario enfrentó además una expulsión definitiva del Colegio de Abogados de Lambayeque, entidad que lo apartó luego de un proceso disciplinario en el que se le atribuyeron faltas de carácter ético, civil y penal. El gremio profesional recordó recientemente esa decisión en un comunicado donde rechazó su candidatura a la Presidencia interina, señalando que la medida se adoptó por una presunta apropiación de fondos cuando Balcázar ejercía como decano.
En abril de 2025, el Ministerio Público incluyó a Balcázar en una denuncia constitucional vinculada a un presunto caso de corrupción que involucraba a la exfiscal general Patricia Benavides. En ese expediente, el ahora presidente figura como presunto responsable de los delitos de cohecho activo específico y cohecho pasivo específico.
Según la acusación fiscal, Benavides habría ofrecido al entonces parlamentario "un intercambio de favores de naturaleza ilícita" que implicaba el archivo de un proceso penal en su contra a cambio de que votara a favor de desestimar denuncias constitucionales presentadas contra la exfiscal. Balcázar ha rechazado estas imputaciones, calificándolas como parte de lo que denomina "leyendas negras" en su contra.
Declaraciones polémicas que generaron rechazo social
Durante su labor en el Congreso, el ahora presidente interino protagonizó episodios que generaron amplia controversia en la sociedad peruana. En junio de 2023, durante el debate sobre un dictamen destinado a prohibir el matrimonio con menores de edad, afirmó que "las relaciones sexuales tempranas ayudan al futuro psicológico de la mujer", siendo el único legislador que se abstuvo en la votación de esa iniciativa.
Sus declaraciones provocaron rechazo en distintos sectores de la sociedad y en instituciones como el Ministerio de la Mujer. Pese a las críticas, Balcázar ratificó sus palabras y señaló que no se disculparía por lo expresado.
Un año después, en abril de 2024, impulsó un dictamen modificado de un proyecto que eliminó la obligación del uso del lenguaje inclusivo en todas las instituciones del Estado. La iniciativa, presentada originalmente por la congresista María Jáuregui del partido Renovación Popular, reavivó el debate sobre políticas públicas y enfoque de género en el país.
Un Perú sumido en la inestabilidad política
A pesar de los múltiples cuestionamientos, Balcázar fue elegido por el Congreso con 64 votos, superando a la legisladora María del Carmen Alva. Su llegada al poder lo convierte en el octavo presidente peruano desde 2016, en un escenario político caracterizado por destituciones, renuncias y procesos judiciales contra altos funcionarios.
El nuevo mandatario reemplaza a José Jerí, destituido por el Legislativo tras investigaciones por presunto tráfico de influencias. En ese contexto, el Parlamento optó por designar a Balcázar como presidente del Congreso, lo que automáticamente lo situó al frente del Ejecutivo hasta el 28 de julio, cuando deberá entregar el cargo al ganador de las elecciones programadas para el 12 de abril.
La designación de Balcázar representa otro capítulo en la compleja situación política peruana, donde la sucesión presidencial se ha convertido en un fenómeno recurrente, generando incertidumbre institucional y desconfianza ciudadana frente a sus gobernantes.