El alcalde de Ipiales, Nariño, Amílcar Pantoja, hizo un vehemente llamado de atención a los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Ecuador, Daniel Noboa, para que acaten la decisión adoptada por la Comunidad Andina de Naciones (CAN) de retirar los aranceles a las mercancías que transitan por la frontera común entre ambos países.
Resolución de la CAN
La Secretaría General de la CAN emitió la Resolución 2581 del 7 de mayo de 2026, señalando que las medidas adoptadas por Ecuador y Colombia constituyen una restricción al comercio subregional andino y vulneran las normas comunitarias que regulan el libre comercio entre los países miembros. El organismo otorgó a Ecuador un plazo de diez días hábiles para desmontar la medida e informar oficialmente sobre su retiro.
La CAN concluyó que Ecuador no logró demostrar de manera suficiente riesgos sanitarios, fitosanitarios o de seguridad nacional que justificaran las restricciones aplicadas contra productos colombianos.
Expectativas en Ipiales
En Ipiales, la ciudad más afectada por la denominada 'guerra de aranceles' durante más de dos meses, su alcalde solicitó a los mandatarios tener en cuenta la determinación y cumplirla. 'Ipiales tiene una gran expectativa de que ustedes, de gobierno y gobierno, acaten lo que ha determinado la CAN. El viernes 22 de mayo es la fecha límite para que acaten la determinación; toda esta zona de frontera tiene una gran esperanza de la respuesta que ustedes nos den a las comunidades de frontera', indicó el funcionario.
Más adelante insistió: 'Estaremos atentos y, por supuesto, seguiremos insistiendo en este importante llamado de interés nacional y binacional'. Al enviar su mensaje urgente y respetuoso a los dos mandatarios, les pidió acatar las determinaciones de la CAN y subrayó que la integración andina es clave para garantizar el bienestar, la seguridad y el desarrollo en la frontera colombo-ecuatoriana.
Consecuencias económicas
Lourdes Obando, integrante del Comité Gremial de Trabajadores de la Frontera en Ipiales, declaró que la decisión de la CAN es irrevocable y no tiene apelación, por lo que solo queda esperar al 22 de mayo. En cuanto a las consecuencias de la imposición de aranceles del 100 % a productos colombianos por parte de Ecuador, sostuvo que fueron nefastas. 'En este momento nos dejan una herida abierta en la frontera sur porque muchas empresas dejaron a sus empleados sin trabajo, porque no tenían ingresos para pagar sueldos, arrendamientos, servicios, mucho menos para pagar salarios a los trabajadores', explicó.
Dijo que tanto las almacenadoras como las agencias de aduanas en Ipiales decidieron enviar a los trabajadores a vacaciones forzosas y, en última instancia, los despidieron. 'Esperamos que a partir del 22 de mayo las empresas vuelvan a coger fuerza y vuelvan a trabajar, y asimismo que sus empleados vuelvan a sus puestos de trabajo', agregó.
Insistió en que fue una decisión arbitraria la que tomaron los países, sin pensar en las grandes afectaciones causadas en la zona fronteriza, no solo a la cadena de comercio exterior, sino también al comercio formal e informal de Ipiales.
Reacciones de los gremios
Óscar Obando, presidente del gremio Trabajadores de la Frontera, manifestó su gran optimismo tras la resolución de la CAN. 'El fallo de la CAN es contundente, va para los dos países porque ambos gobiernos incumplieron e infringieron la norma. Esperamos que en diez días quede desmontada la circular 026 de Ecuador y el Decreto 170 de Colombia, por lo cual todo debe volver a la normalidad', indicó.
Agregó: 'Demandaremos también ante los entes institucionales en Colombia por las medidas que se tomaron de manera arbitraria y que afectaron los intereses económicos de toda una cadena logística en Ipiales'.



