Las recurrentes interrupciones en la Vía Panamericana debido a acciones violentas están generando un alto costo para la actividad productiva del Valle del Cauca, estimado en 30.000 millones de pesos diarios, según advirtió Juan Manuel Sanclemente, director ejecutivo del Comité Intergremial y Empresarial del departamento.
Impacto económico y social
Sanclemente señaló que los bloqueos, atentados y problemas de orden público en esta vía tienen un impacto directo sobre la actividad productiva regional. “Cada vez que hay una afectación en la Vía Panamericana, el departamento tiene una afectación en su actividad productiva que estimamos diaria por encima de los 30 mil millones de pesos”, afirmó.
El dirigente gremial explicó que esta arteria es clave para la conectividad del suroccidente colombiano, al ser uno de los principales canales para el transporte de carga, el comercio y la integración regional. Por ello, cualquier interrupción repercute de forma inmediata en sectores como el agro, la industria y el comercio, que dependen del flujo constante de mercancías.
La vida de las comunidades, lo más importante
Sin embargo, Sanclemente insistió en que el impacto más crítico no es únicamente económico. “Lo más importante es la vida de la gente, de los campesinos, de los transportadores, de las personas que viven el flagelo de la violencia y del terrorismo”, indicó, al subrayar que las comunidades que habitan en las zonas aledañas a la vía son las más afectadas por la inseguridad.
De acuerdo con el vocero empresarial, la región enfrenta un deterioro sostenido en sus condiciones de seguridad. Citando cifras del Observatorio de Seguridad regional, aseguró que se ha registrado un incremento superior al 30% en la presencia de estructuras criminales, lo que ha intensificado los riesgos en corredores estratégicos como la Vía Panamericana.
Contexto de inseguridad en el Valle del Cauca
A esto se suma una tasa de homicidios en el Valle del Cauca y en ciudades como Cali que se ubica por encima del promedio nacional, un factor que incide directamente en la percepción de seguridad y en el clima de inversión. Este contexto, según Sanclemente, termina afectando la competitividad del departamento y su capacidad de atraer y mantener actividad empresarial.
El Valle del Cauca tiene un rol determinante dentro de la economía nacional. Además de su fortaleza industrial y agroindustrial, el departamento funciona como un eje logístico para el país, al concentrar una parte significativa del comercio exterior. Más del 40% de las exportaciones nacionales transitan por esta región, lo que convierte cualquier interrupción en la Vía Panamericana en un problema de alcance nacional.
Efectos en cadena sobre la logística
En ese sentido, el líder gremial advirtió que las afectaciones en este corredor no solo impactan a las empresas locales, sino que generan efectos en cadena sobre la logística del país, incrementando costos, retrasando entregas y reduciendo la eficiencia de las cadenas de suministro. “El sector del transporte se ve muy afectado”, señaló Sanclemente, al explicar que los cierres o restricciones obligan a desvíos, aumentan los tiempos de recorrido y elevan los costos operativos. Estos sobrecostos, agregó, terminan trasladándose a otros eslabones de la economía, encareciendo bienes y servicios.
Llamado a un plan maestro de seguridad
Frente a este panorama, el Comité Intergremial y Empresarial del Valle del Cauca hizo un llamado a las autoridades nacionales para avanzar en la implementación de un plan maestro de seguridad que permita atender de manera integral la problemática. “Pedimos un plan que integre todos los esfuerzos desde el punto de vista presupuestal y de recursos, que permita poner al día y con las capacidades al máximo a nuestra fuerza pública”, afirmó.
Sanclemente reconoció la labor de las fuerzas militares y de policía, pero insistió en que requieren mayores recursos y coordinación institucional para enfrentar el crecimiento de las estructuras criminales en la región. En su concepto, se trata de una prioridad estratégica, no solo para el departamento, sino para el país.
Articulación público-privada
El dirigente también destacó la necesidad de fortalecer la articulación entre el sector público y el privado, con el objetivo de garantizar que el flujo de carga no se vea interrumpido. A su juicio, la seguridad es un factor determinante para la toma de decisiones empresariales y para la estabilidad de las operaciones. “Los mensajes de terror y de preocupación en términos de seguridad generan una afectación para la toma de decisiones”, indicó, al advertir que la incertidumbre puede frenar inversiones y limitar el crecimiento económico en el suroccidente colombiano.
No obstante, valoró los recientes acercamientos entre el Gobierno y la cúpula militar con el sector productivo, en los que se ha planteado el refuerzo de la presencia de la fuerza pública en la región. Según dijo, estos anuncios son una señal positiva, pero deben traducirse en acciones concretas y sostenidas en el tiempo.
Un imperativo estratégico nacional
Finalmente, Sanclemente reiteró que el Valle del Cauca es un “imperativo estratégico nacional”, tanto por su aporte económico como por su papel en la estabilidad del suroccidente colombiano. En ese contexto, insistió en que garantizar la seguridad en corredores como la Vía Panamericana es fundamental para proteger la vida de las comunidades y asegurar la continuidad de la actividad productiva.



