Trump intensifica su campaña contra el voto por correo con nueva orden ejecutiva
El presidente Donald Trump firmó este martes una orden ejecutiva destinada a restringir significativamente el voto por correo en Estados Unidos, intensificando así su larga campaña contra esta práctica electoral utilizada por millones de estadounidenses. La medida, anunciada desde la Oficina Oval, busca establecer controles más estrictos sobre el proceso de votación postal, generando inmediatas preocupaciones sobre su constitucionalidad.
Detalles de la controvertida orden ejecutiva
Según Will Scharf, secretario de personal de la Casa Blanca, la orden ejecutiva exige que los funcionarios electorales estatales mantengan listas actualizadas de votantes elegibles y ordena al director general del Servicio Postal implementar medidas de verificación para garantizar que las papeletas solo se envíen a personas autorizadas para votar. La normativa establece que los estados deben recibir estas listas verificadas al menos 60 días antes de cualquier elección federal, con la amenaza de perder fondos federales si no cumplen con este requisito.
El texto de la orden, según información obtenida por el Daily Caller, también exige que el secretario de Seguridad Nacional prepare una lista completa de ciudadanos estadounidenses con derecho a voto en cada estado. Además, el Servicio Postal deberá implementar sistemas de códigos de barras y sobres especiales para garantizar la seguridad y el seguimiento de cada papeleta, creando lo que la administración Trump describe como un sistema "infalible" de votación por correo.
Contexto histórico y reacciones legales
Esta iniciativa se produce en medio de las persistentes afirmaciones de Trump sobre supuesto fraude electoral en las elecciones de 2020, afirmaciones que han sido ampliamente desacreditadas pero que culminaron en el ataque al Capitolio el 6 de enero de 2021. El presidente ha vinculado directamente esta orden con su impulso para que el Congreso apruebe una ley nacional de identificación de votantes, declarando a periodistas: "Nos gustaría tener un documento de identidad para votar, nos gustaría tener una prueba de ciudadanía".
Expertos legales señalan que Trump tiene autoridad limitada para modificar unilateralmente las reglas electorales, ya que según la Constitución, los estados son responsables de establecer el "momento, lugar y forma" de las elecciones. Esta orden enfrenta probablemente impugnaciones judiciales similares a intentos anteriores de la administración Trump para cambiar reglas electorales, varios de los cuales fueron bloqueados por considerarse inconstitucionales.
Implicaciones políticas y electorales
La medida se produce mientras Trump intenta influir en las elecciones legislativas de 2026, habiendo persuadido ya a varios estados gobernados por republicanos —incluyendo Carolina del Norte, Texas y Misuri— para que elaboren nuevos mapas de distritos que favorezcan a candidatos del Partido Republicano. Esta orden sobre el voto por correo representa otro frente en lo que críticos describen como un esfuerzo sistemático para inclinar el campo electoral.
Paradójicamente, mientras Trump afirma que Estados Unidos es el único país que utiliza el voto por correo, más de 30 naciones —incluyendo gran parte de Europa, Australia, Japón e India— emplean alguna forma de votación postal, según datos del Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral. En Estados Unidos, esta práctica se remonta a la época colonial y se expandió significativamente durante la pandemia de coronavirus, cuando aproximadamente tres de cada diez votos presidenciales en 2024 se emitieron por correo.
Desarrollo judicial paralelo
La orden de Trump coincide temporalmente con un caso ante la Corte Suprema que podría tener implicaciones más amplias para la votación anticipada. La semana pasada, el máximo tribunal escuchó argumentos sobre si los estados pueden continuar contabilizando papeletas de voto por correo que tienen matasellos del día de las elecciones pero que se reciben posteriormente. Este contexto legal añade complejidad a los esfuerzos de la administración por modificar las reglas electorales, especialmente considerando que muchos estados ampliaron el uso del voto por correo durante la pandemia como alternativa para trabajadores por turnos, personas que viajan y enfermos.



