El Partido Popular busca alternativas para la investidura de María Guardiola en Extremadura
El Partido Popular ha manifestado su preferencia por que el PSOE o Vox se abstengan para facilitar la investidura de María Guardiola como presidenta de Extremadura, antes que establecer un pacto formal con los seguidores de Santiago Abascal que implique su entrada en el Gobierno regional. Sin embargo, reconocen que esta abstención es prácticamente imposible, lo que les obliga a explorar otras opciones políticas.
Preferencia por el gobierno en solitario
Fuentes de Génova, sede nacional del PP, han apuntado este miércoles que, a día de hoy, el partido liderado por Alberto Núñez Feijóo prefiere gobernar en solitario en Extremadura, evitando una coalición y sin ceder carteras ministeriales. Dado que ni Vox ni el PSOE están dispuestos a abstenerse sin obtener algo a cambio, las únicas alternativas viables implican negociar apoyos a cambio de concesiones, como asientos en los consejos de gobierno.
Dado que el PP descarta gobernar con el PSOE, la única opción realista es analizar el contexto político con Vox en cada comunidad autónoma, incluyendo Extremadura. El lunes, Feijóo hizo un llamamiento público a Vox para iniciar negociaciones en los territorios, advirtiendo que sería un "error imperdonable" si ambos partidos no se unieran para cambiar España y desplazar a Pedro Sánchez del Gobierno.
La postura del PSOE y los plazos de investidura
Las fuentes del PP argumentan que, si el PSOE realmente desea evitar que Vox acceda a los gobiernos regionales, debería abstenerse en Extremadura, una opción que ya ha sido reclamada públicamente por María Guardiola. El pleno de investidura tiene como fecha límite el 3 de marzo, por lo que el tiempo apremia.
Desde Génova, se considera que esta sería la forma coherente de aislar a la extrema derecha, aunque en el PP no creen que el PSOE vaya a hacerlo. Según los populares, el partido de Sánchez está alimentando a Vox al permitir su entrada en gobiernos regionales, una estrategia que beneficia sus intereses políticos.
Negociaciones tensas con Vox
Actualmente, las negociaciones entre Guardiola y Vox no atraviesan un buen momento. El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, anunció el martes su "no rotundo" a apoyar a la candidata del PP, argumentando que "no ha entendido el mandato de las urnas" y no ha dado "garantías" para impulsar sus políticas.
El PP, que asegura no estar interviniendo directamente en las negociaciones, insiste en que es crucial lograr una investidura lo antes posible. Posponerla sería una mala noticia, y sería deseable que Vox rebajara sus exigencias. La repetición electoral en Extremadura es considerada totalmente desaconsejable, ya que históricamente no ha cambiado significativamente los resultados.
Apoyo a Guardiola y diferencias con otras regiones
Las fuentes de Génova han precisado que, si Vox no quiere que Guardiola continúe como candidata, es porque les supera en popularidad, razón por la cual el PP apuesta por mantenerla. Además, señalan que, por la semántica utilizada por Vox, se evidencia que el partido de Abascal tiene mayor aprecio por Jorge Azcón, ganador de las elecciones en Aragón, que por Guardiola en Extremadura.
En resumen, el Partido Popular enfrenta un escenario complejo en Extremadura, donde prefiere la abstención de sus rivales políticos antes que pactar con Vox, pero reconoce la necesidad de explorar otras vías para asegurar la investidura de María Guardiola antes del plazo límite del 3 de marzo.