Pinzón promete dragado de Buenaventura sin importar costos en su campaña presidencial
Pinzón: Dragado de Buenaventura cueste lo que cueste

Compromiso firme con el desarrollo portuario del Pacífico

En el marco del evento Diálogos por el Valle organizado por El País, el precandidato presidencial Juan Carlos Pinzón hizo una declaración contundente que resonó en el ámbito político nacional. "Haremos el dragado de Buenaventura cueste lo que cueste", afirmó con determinación, estableciendo así uno de los pilares fundamentales de su plataforma electoral de cara a las próximas elecciones presidenciales.

Denuncia del abandono histórico

Pinzón inició su intervención con una crítica directa a la situación actual del litoral Pacífico colombiano. "Hay un abandono sistemático en el pacífico colombiano", declaró el aspirante a la Presidencia, contextualizando así la urgencia de su propuesta. Esta afirmación no solo señala deficiencias en la gestión gubernamental actual, sino que también busca posicionar su candidatura como una alternativa de cambio sustancial para esta región estratégica del país.

El proyecto del dragado del Puerto de Buenaventura ha sido históricamente postergado, según señaló el precandidato, a pesar de la importancia crítica que este puerto representa para la economía nacional. Buenaventura maneja aproximadamente el 60% del comercio exterior colombiano, convirtiéndolo en un nodo logístico de dimensiones continentales cuya modernización es imperativa para el desarrollo económico del país.

Detalles del compromiso y contexto político

Durante su participación en el encuentro político, Pinzón detalló que su compromiso con el dragado de Buenaventura forma parte de una visión integral para el desarrollo regional. El precandidato mencionó específicamente:

  • La necesidad de inversión en infraestructura portuaria de última generación
  • La creación de empleos directos e indirectos en la región
  • La mejora de la competitividad del comercio exterior colombiano
  • La integración del Pacífico colombiano con las rutas comerciales globales

Este anuncio se produce en medio de la Gran Consulta por Colombia, un proceso de diálogo interpartidista que busca definir las agendas programáticas de los diferentes candidatos presidenciales. La participación de Pinzón en estos diálogos demuestra su interés en posicionar temas regionales específicos dentro del debate nacional, particularmente aquellos relacionados con el desarrollo de zonas históricamente marginadas.

Impacto potencial y desafíos técnicos

Expertos en infraestructura portuaria han señalado que el dragado de Buenaventura presenta desafíos técnicos considerables, incluyendo:

  1. La complejidad geológica del lecho marino en la bahía
  2. Los requerimientos ambientales para un proyecto de esta magnitud
  3. La coordinación interinstitucional necesaria entre entidades nacionales y locales
  4. La sostenibilidad financiera a largo plazo de las obras de mantenimiento

Sin embargo, Pinzón enfatizó que estos obstáculos no serán excusa para postergar nuevamente el proyecto. "La determinación política será el motor que impulse esta obra", afirmó, sugiriendo que su eventual gobierno priorizaría este proyecto por encima de consideraciones presupuestales restrictivas.

La periodista Laura Barona, graduada de la Universidad Santiago de Cali con especialización en temas políticos, cubrió el evento en desarrollo, destacando la importancia de estas declaraciones dentro del contexto electoral actual. Su cobertura periodística multifuente permitió capturar no solo las palabras del precandidato, sino también el ambiente político del encuentro y las reacciones iniciales de los asistentes.

Este compromiso de campaña se suma a otras propuestas que Pinzón ha venido presentando en su recorrido por diferentes regiones del país, buscando construir una plataforma electoral que combine desarrollo económico con inclusión regional. El dragado de Buenaventura representa así no solo una promesa de infraestructura, sino un símbolo de la atención que el precandidato promete dedicar a territorios que, según sus propias palabras, han sufrido "abandono sistemático" por parte del Estado colombiano.