Elecciones 2026: solo 40% de candidaturas al Congreso son mujeres y seis aspiran a la Presidencia
Elecciones 2026: 40% de candidatas al Congreso, seis a Presidencia

Elecciones 2026: avances limitados en participación femenina

Para las elecciones al Congreso de este año, se observa un incremento en el número de candidatas en comparación con 2022, pero la proporción entre géneros se mantiene prácticamente inalterada. Según datos oficiales de la Registraduría Nacional, de los 3.144 aspirantes inscritos para el Senado y la Cámara de Representantes, 1.286 son mujeres, lo que representa un 40% del total. En detalle, 899 mujeres compiten por un escaño en la Cámara y 427 por uno en el Senado.

A pesar de que hay aproximadamente 170 candidatas más que en los comicios legislativos anteriores, el porcentaje se estanca en un 40% para mujeres frente a un 60% para hombres. Este dato subraya la persistente brecha de género en la política colombiana, donde los avances son lentos y aún insuficientes para alcanzar la paridad.

Liderazgo femenino en listas al Senado y estrategias de alternancia

En el ámbito del Senado, solo cinco de las dieciséis cabezas de lista son mujeres: Carolina Corcho por el Pacto Histórico, Gloria Gaitán por Comunes y Fuerza Ciudadana, Nancy Vergara por Patriotas, Juliana Gutiérrez por Creemos y Betzy Martínez por Con toda por Colombia. Esta baja representación en posiciones de liderazgo refleja los desafíos estructurales que enfrentan las mujeres para acceder a roles prominentes dentro de los partidos políticos.

La estrategia de lista cremallera, que alterna candidatos hombres y mujeres para fomentar la paridad, fue implementada únicamente por el Pacto Histórico. Aunque hubo voces de rechazo internas, el presidente Gustavo Petro respaldó esta medida, destacando su importancia para promover la equidad. La Misión de Observación Electoral (MOE) ha señalado que tales acciones afirmativas son cruciales para incentivar la participación femenina, advirtiendo que Colombia aún carece de herramientas suficientes en este ámbito.

Falta de voluntad política y obstáculos legislativos

La voluntad real de los movimientos y colectividades políticas para impulsar la inclusión de mujeres ha sido limitada. No fue hasta 2014 que se comenzaron a ver mejoras significativas, cuando el Congreso alcanzó por primera vez un 20% de representación femenina, gracias a una norma que obligaba a los partidos a incluir al menos un 30% de mujeres en sus listas. Sin embargo, esta cuota no garantiza condiciones equitativas, ya que muchas candidatas han denunciado que ser incluidas en una lista no asegura una buena posición o el respeto a su trabajo político.

En el Legislativo, ha habido varios intentos para reglamentar y sancionar la violencia política contra las mujeres, así como para aumentar la cuota del 30% al 50%. En 2022, una reforma al Código Electoral que incluía este incremento fue tumbada por la Corte Constitucional debido a vicios en su trámite, manteniéndose así el umbral actual. Otros proyectos en esta legislatura tampoco han avanzado, evidenciando la dificultad para concretar cambios estructurales.

Baja participación en presidenciales y violencia de género

En las elecciones presidenciales, la disparidad es aún más marcada. De los dieciséis aspirantes que participan en consultas interpartidistas, solo cuatro son mujeres: Paloma Valencia del Centro Democrático, Vicky Dávila de Valientes, Claudia López de Imparables y Martha Viviana Bernal de La Fuerza. A esta baja participación se suman los hechos de violencia de género, que actúan como barreras adicionales para las aspiraciones femeninas.

La candidata presidencial Clara López, por ejemplo, atribuyó su decisión de abstenerse de la consulta progresista al machismo imperante. Alejandra Barrios, directora de la MOE, ha hecho llamados al Consejo Nacional Electoral (CNE) para que prevenga y sancione la violencia contra las candidatas, destacando que durante las campañas se intensifican ataques que buscan deslegitimar su participación mediante comentarios sobre su vida personal, apariencia o sexualización.

Perspectivas futuras y necesidad de representación

En 2022, 86 mujeres llegaron al Congreso, ocho más que en 2018. Para este año, diversas organizaciones esperan que esta cifra crezca, subrayando la urgencia de una representación más equitativa, dado que el 52% de la población colombiana son mujeres. La lucha por la paridad en la política no solo es una cuestión de justicia, sino también de democracia, requiriendo un compromiso firme de todos los actores involucrados para superar las barreras históricas y culturales que persisten.

En resumen, aunque hay avances en números absolutos, el camino hacia la igualdad de género en la política colombiana sigue siendo largo. Se necesitan medidas más robustas, tanto legislativas como culturales, para garantizar que las mujeres tengan las mismas oportunidades y protecciones que los hombres en el ámbito electoral.