CNE culmina escrutinio en Circunscripciones de Paz y declara elección de representantes
El Consejo Nacional Electoral (CNE) culminó este miércoles 18 de marzo el escrutinio general en las 16 Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CITREP), declarando oficialmente la elección de sus representantes. Este hito consolida la voz política de las víctimas del conflicto armado en la Cámara de Representantes para el periodo 2026-2030, marcando un avance significativo en el calendario electoral colombiano.
Representación diversa en las CITREP
Los 16 escaños fueron adjudicados a líderes de organizaciones comunitarias, asociaciones de víctimas, consejos comunitarios afrodescendientes e iniciativas productivas en zonas históricamente afectadas por la violencia. Entre los elegidos figuran Esneyder Gómez Salamanca, del Resguardo Indígena de Toribio; Karen Astrith Manrique Olarte, de Asvinreg; Hermeregildo Mosquera, del Consejo Comunitario Mayor de Nóvita; y Jorge Rodrigo Tovar Vélez, de la Asociación Paz es Vida.
La lista completa refleja la pluralidad de voces que ahora tendrán representación directa en el Congreso, incluyendo comunidades indígenas, afrodescendientes, asociaciones campesinas y productivas de cacao. Este proceso garantiza transparencia, legitimidad y participación efectiva en estos territorios especiales, creados como parte de los compromisos democráticos derivados del proceso de paz.
Avance nacional del escrutinio
Además del cierre en las CITREP, el CNE informó que en 29 departamentos del país ya se alcanzó el 100% de municipios escrutados, lo que representa un avance del 99,64% en el escrutinio general nacional. Las regiones Caribe, Andina, Pacífico, Amazonía, Llanos y Orinoquía, así como el archipiélago de San Andrés y Providencia, completaron el proceso con plenas garantías.
El organismo electoral ratificó que las elecciones del 8 de marzo de 2026 se desarrollaron con legitimidad y transparencia, bajo la vigilancia activa de los actores acreditados. Con esta declaratoria, el CNE reafirma su compromiso institucional con el fortalecimiento del principio democrático y con la representación efectiva de las víctimas en el escenario legislativo.
La jornada del 18 de marzo no solo cierra un capítulo crucial en la implementación de los acuerdos de paz, sino que también sienta un precedente para futuros procesos electorales en Colombia, asegurando que las voces más afectadas por el conflicto tengan un espacio en la toma de decisiones nacionales.



