Candidatura de Cepeda con vicepresidenta indígena genera debate en medio de escándalos de corrupción
Cepeda elige vicepresidenta indígena en medio de debate político

La dupla Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo gana terreno mientras crece el debate sobre la fórmula de Cepeda

En el agitado panorama político colombiano, donde los escándalos de corrupción parecen no tener fin, emerge con fuerza la dupla conformada por Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo, quienes según analistas y sectores de opinión están transmitiendo una imagen de diálogo y respeto en medio de la polarización nacional.

El escándalo de la Ungrd que mancha al Congreso

Mientras tanto, continúa revelándose la magnitud del desfalco a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), donde según las investigaciones, nueve parlamentarios recibieron contratos irregulares de los implicados Olmedo López y Sneyder Pinilla. Esta entidad, creada para auxiliar a víctimas de inundaciones y derrumbes, se convirtió en fuente de enriquecimiento ilícito para varios políticos.

Entre los nombres que más sorprenden aparece Wadith Manzur, senador con 140 mil votos, hijo de un terrateniente y exsenador, quien ahora enfrenta serias acusaciones. La pregunta que muchos se hacen es si alguien que ya tenía recursos económicos necesitaba involucrarse en estos manejos turbios, utilizando el calificativo de "codicioso" que tanto repite el presidente Gustavo Petro.

La excepción femenina en un mar de hombres corruptos

Un dato llamativo en este escándalo es que de los 27 hombres implicados en el atraco multimillonario a la Ungrd, solo aparece una mujer: Sandra Ortiz, consejera económica del presidente, quien según las investigaciones habría transportado maletines con millones de pesos para dos poderosos del petrismo. Este hecho parece confirmar la frase que circula en círculos políticos: "Las mujeres son más honradas que los hombres" cuando se trata de gobernar y manejar licitaciones y contratos.

La polémica decisión de Iván Cepeda

En medio de este contexto, surge con fuerza la pregunta: ¿Por qué el candidato presidencial y filósofo Iván Cepeda escogió a una dirigente indígena como su fórmula vicepresidencial? La decisión genera debate en un país donde, según organizaciones como el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), persisten actitudes racistas entre amplios sectores de la población.

La vicepresidenta indígena, identificada como Aida Quilcué, se encuentra actualmente en Medellín, donde participa en una minga indígena que reúne a aproximadamente 700 personas exigiendo tierras y vivienda, bloqueando incluso el palacio de gobierno local. Este tipo de manifestaciones sin preaviso en centros urbanos genera divisiones sobre su efectividad para la causa indigenista.

El contraste: Paloma Valencia y el diálogo respetuoso

Mientras algunos cuestionan la fórmula de Cepeda, la candidatura de Paloma Valencia recibe apoyos significativos. Según Liliana Arango Arango, médica de la Universidad Javeriana, "la numerosa e influyente familia médica está encantada con Paloma Valencia y Oviedo en compañía porque transmiten buena nota dialogante ahora que los bloqueos son todos los días".

Arango, quien según el columnista Poncho Rentería presta más atención a la política actualmente, añade: "con Paloma Valencia hay garantía de respeto, de buenos modales con sus críticos y cero insultos a los adversarios", una cualidad que parece valorarse especialmente en tiempos de confrontación política permanente.

Reflexiones finales en un contexto complejo

El panorama político colombiano se desarrolla en un escenario internacional igualmente complejo, donde eventos como los premios Oscar contrastan con realidades como la difícil situación de Cuba, país que según el columnista se derrumba por el bloqueo estadounidense y los errores de sus gobernantes, herederos de la era Castro.

Poncho Rentería, empresario editorial y columnista con 38 años de experiencia en medios como El Tiempo, El País y la revista Aló, así como comentarista de televisión por 32 años, ofrece esta perspectiva desde Bogotá, donde reside desde hace 45 años, aportando su visión sobre los acontecimientos que marcarán las elecciones de 2026.