De símbolo de represión a centro social: la transformación del Helicoide en Caracas
Helicoide de Caracas: de cárcel a centro social

El Helicoide: de símbolo de represión a centro social en Caracas

El Helicoide, un emblemático edificio en Caracas, Venezuela, ha sido históricamente conocido como un símbolo de represión y tortura durante décadas. Originalmente diseñado como un centro comercial futurista en la década de 1950, esta estructura icónica se convirtió posteriormente en la sede de la policía política venezolana, específicamente de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP).

Un pasado oscuro de violaciones a los derechos humanos

Durante los años de su funcionamiento como centro de detención, el Helicoide fue escenario de numerosas denuncias por torturas, desapariciones forzadas y violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Activistas, periodistas y opositores políticos fueron sometidos a interrogatorios brutales dentro de sus muros, lo que consolidó su reputación como un lugar de terror estatal.

Testimonios de sobrevivientes han documentado prácticas como aislamiento prolongado, torturas físicas y psicológicas, y condiciones inhumanas de reclusión. Este legado ha dejado una profunda herida en la memoria colectiva del país, asociando al edificio con los peores excesos del poder.

La transformación bajo la gestión de Delcy Rodríguez

En un giro significativo, el gobierno venezolano, liderado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, ha iniciado un proceso para reconvertir el Helicoide en un centro social y cultural. Este proyecto busca redefinir la imagen del edificio, promoviéndolo como un espacio para actividades comunitarias, exposiciones artísticas y eventos públicos.

Las autoridades argumentan que esta iniciativa forma parte de un esfuerzo por sanar las heridas del pasado y ofrecer un nuevo propósito a una estructura con un historial tan controvertido. Sin embargo, críticos y organizaciones de derechos humanos han cuestionado esta transformación, calificándola como una lavada de imagen que intenta ocultar los crímenes cometidos en el lugar.

Debates y reacciones en la sociedad venezolana

La reconversión del Helicoide ha generado un intenso debate en Venezuela. Por un lado, algunos sectores ven esta medida como un paso positivo hacia la reconciliación y el uso constructivo de un espacio infrautilizado. Por otro lado, muchos consideran que sin un reconocimiento oficial de los abusos y sin justicia para las víctimas, este cambio es superficial y ofensivo.

Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han expresado su preocupación, señalando que la transformación física del edificio no debe sustituir la necesidad de investigar y sancionar a los responsables de las violaciones a los derechos humanos. Además, exdetenidos y familiares de víctimas han manifestado su descontento, argumentando que el proyecto ignora su sufrimiento y busca reescribir la historia.

En conclusión, la transformación del Helicoide de Caracas de un símbolo de represión a un centro social bajo la gestión de Delcy Rodríguez refleja los complejos desafíos que enfrenta Venezuela al lidiar con su pasado autoritario. Mientras el gobierno promueve esta iniciativa como un gesto de renovación, persisten las demandas de verdad, justicia y reparación para quienes sufrieron dentro de sus muros.