Estados Unidos respalda ley de pena de muerte israelí para palestinos, mientras comunidad internacional la rechaza
El Parlamento israelí (Knéset) aprobó este lunes una controvertida reforma legal que establece la pena de muerte por ahorcamiento para los culpables de asesinato con motivos terroristas, una medida que ha generado una profunda división en la escena internacional.
Apoyo estadounidense frente a condena global
Mientras Estados Unidos defendió el derecho soberano de Israel a aprobar esta legislación, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Unión Europea (UE), el Vaticano, la Liga Árabe y numerosos países europeos expresaron su firme rechazo a lo que califican como una ley discriminatoria y regresiva en materia de derechos humanos.
"Estados Unidos respeta el derecho soberano de Israel a determinar sus propias leyes y penas para las personas condenadas por terrorismo", declaró un portavoz del Departamento de Estado norteamericano, país que también aplica la pena capital en su sistema judicial.
Críticas por carácter discriminatorio
Organizaciones de derechos humanos y varias asociaciones israelíes han denunciado que, en la práctica, esta ley se aplicará exclusivamente a ciudadanos palestinos residentes en Cisjordania ocupada, mientras que para los judío-israelíes juzgados por tribunales penales ordinarios se mantiene la opción de cadena perpetua con condiciones adicionales que dificultan la imposición de la pena máxima.
La UE expresó su preocupación a través de su portavoz Anouar El Anouni: "La introducción de la pena de muerte, junto con el carácter discriminatorio de la ley, supone un claro paso atrás", señalando además una "tendencia negativa" en el cumplimiento de Israel de sus obligaciones en derechos humanos.
Reacciones internacionales contundentes
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, utilizó la red social X para manifestar su postura: "Mismo crimen, distinta pena. Eso no es justicia. Es un paso más hacia el 'apartheid'. El mundo no puede callar".
Por su parte, Alemania recordó que el rechazo a la pena de muerte es un principio fundamental de su política exterior, mientras que Francia, Reino Unido e Italia también condenaron la medida a través de sus ministros de Exteriores.
Recursos legales y calificaciones severas
Cinco asociaciones israelíes, incluyendo Adalah, HaMoked y Médicos por los Derechos Humanos Israel, presentaron un recurso ante el Tribunal Supremo israelí argumentando que la ley constituye una "ejecución con base explícitamente racista" y vulnera el derecho fundamental a la vida.
La Presidencia palestina calificó la legislación como un "crimen de guerra" y una violación del derecho internacional humanitario, exigiendo sanciones contra Israel y una acción urgente árabe, islámica e internacional para revocar la decisión.
Detalles de la legislación aprobada
La reforma fue respaldada por 62 votos a favor y 48 en contra, contando con el apoyo del primer ministro Benjamín Netanyahu y la mayoría de su coalición gubernamental. El texto legal obliga, salvo excepciones no definidas, a imponer la pena capital a palestinos residentes en Cisjordania ocupada condenados por terrorismo.
La máxima autoridad católica en Tierra Santa, el patriarca latino Pierbattista Pizzaballa, lamentó que esta reforma cambia "la idea de Estado que existe en Israel", mientras la ONG Oxfam la calificó como "simplemente horrible" e instó a los gobiernos a utilizar todas las herramientas políticas y económicas disponibles para presionar al gobierno israelí.
Los 22 países miembros de la Liga Árabe coordinarán este jueves en El Cairo una respuesta unificada a la aprobación de esta ley, que han descrito como "racista" y "crimen de guerra", en una reunión extraordinaria convocada específicamente para abordar este controvertido tema.



