Amnistía Internacional califica como 'sumamente arriesgada' la defensa de derechos humanos en Colombia
La organización Amnistía Internacional presentó su informe anual correspondiente al año 2025, donde expone una evaluación preocupante sobre la situación de los derechos humanos en Colombia. El documento revela que, a pesar de los diversos procesos de paz en curso con grupos criminales, la violencia armada persiste de forma crítica en el territorio nacional, generando un entorno de alto riesgo para quienes defienden las garantías fundamentales.
Violencia persistente en regiones estratégicas
Según el análisis de Amnistía Internacional, los enfrentamientos entre grupos al margen de la ley y las fuerzas militares continúan traduciéndose en constantes violaciones al Derecho Internacional Humanitario. La organización documentó que los hechos más alarmantes se registraron en zonas como Guaviare, Putumayo, Nariño, Cauca, Valle del Cauca, Chocó, Bolívar, La Guajira, y las regiones del Catatumbo, el Magdalena Medio, el Nordeste Antioqueño y el Sur de Bolívar.
Las principales causas identificadas para esta violencia incluyen:
- Disputas territoriales entre grupos armados
- Control de economías ilegales como el narcotráfico
- Fragmentación de organizaciones criminales
Impacto humanitario devastador
Los datos recopilados por diversas organizaciones humanitarias pintan un panorama desolador. La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios registró 2.794 hechos de violencia durante 2025, de los cuales 1.390 fueron dirigidos específicamente contra la población civil.
La Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES) documentó:
- 139 casos de desplazamiento forzado que afectaron a más de 90.000 personas
- 80 situaciones de confinamiento en comunidades
- Desplazamiento de más de 80.000 personas solo en la región del Catatumbo, debido a enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las FARC
Al menos 364.000 niños y niñas se vieron directamente afectados por el conflicto armado durante 2025, según los registros, y 172 menores fueron víctimas de reclutamiento forzado por grupos armados.
Agresiones sistemáticas contra defensores
El programa Somos Defensores evidenció 509 agresiones contra defensores de derechos humanos entre enero y septiembre de 2025, con un promedio alarmante de 1,67 agresiones diarias entre julio y septiembre. Organizaciones de derechos humanos denunciaron además una campaña de estigmatización en su contra, impulsada por el Frente 33 de las disidencias y amplificada a través de redes sociales.
La violencia no se limita a los defensores de derechos humanos. La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) registró 468 ataques contra la libertad de prensa durante 2025, incluyendo 191 amenazas directas a periodistas, 61 casos de estigmatización, 26 casos de acoso judicial y un asesinato confirmado.
Otras víctimas del conflicto
El Comité Internacional de la Cruz Roja identificó 136 casos de personas desaparecidas por el conflicto armado, de las cuales 26 eran menores de edad. En paralelo, el Observatorio Feminicidios Colombia documentó 609 feminicidios entre enero y septiembre, mientras que la ONG Caribe Afirmativo reportó 85 hechos graves de violencia contra personas de la población LGBTIQ+.
Indepaz registró el asesinato de 39 firmantes del acuerdo de paz durante 2025, y en septiembre del mismo año, la Corte Constitucional alertó sobre la crítica situación de seguridad que enfrentan los excombatientes en proceso de reincorporación.
El informe de Amnistía Internacional concluye que defender los derechos humanos en Colombia sigue siendo una labor de alto riesgo, particularmente en regiones donde persisten los conflictos armados y las economías ilegales. La organización hace un llamado urgente para que el Estado colombiano fortalezca las medidas de protección y garantice condiciones seguras para el ejercicio de la defensa de los derechos fundamentales.



