Asesinan a líder indígena Belarmino Guejía Dizú en Cajibío, Cauca: es la víctima 23 en 2026
Asesinan a líder indígena Belarmino Guejía Dizú en Cajibío

Violencia en el Cauca: líder indígena Belarmino Guejía Dizú es asesinado en su vivienda

Un nuevo crimen contra un defensor de derechos humanos enluta al departamento del Cauca. Belarmino Guejía Dizú, reconocido líder indígena nasa y activista social, fue asesinado este domingo 22 de febrero en la zona rural del municipio de Cajibío, ubicado en el centro del departamento.

Detalles del ataque

El fatal incidente ocurrió aproximadamente a las 2:30 de la tarde en la vereda San José La Laguna, sector La Palmera. Según testimonios recogidos por organizaciones de derechos humanos, dos individuos llegaron en motocicleta a la vivienda donde residía el líder junto a su madre y hermana.

Mientras el conductor permanecía en el vehículo, su acompañante ingresó a la propiedad. Belarmino Guejía Dizú se encontraba estudiando en una habitación y, al salir al patio, fue atacado con arma de fuego en múltiples ocasiones.

Testigos reportaron que el agresor disparó repetidamente, limpió el arma y efectuó un disparo final antes de huir junto a su cómplice. La víctima recibió siete impactos de bala y falleció en el lugar. Personal médico que llegó posteriormente confirmó que no presentaba signos vitales.

Un líder con amplia trayectoria

Belarmino Guejía Dizú era un activista multifacético que desempeñaba importantes roles en organizaciones sociales:

  • Presidente de las comunidades sin tierra de la finca Santa Marta
  • Integrante de la Juventud Rebelde
  • Miembro del Movimiento Los Sin Tierra Nietos de Manuel Quintín Lame
  • Participante de la Corporación Agraria de Productores Agropecuarios del Cauca (Corpoaprodec)
  • Colaborador del Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano (PUPSOC)

El líder había participado activamente en las movilizaciones sociales de 2019 y en diversos espacios de diálogo con delegaciones del Gobierno nacional y departamental durante los últimos cinco años. Desde el 9 de febrero de 2024, se encontraba incluido en la solicitud de ampliación de la medida cautelar 210/17 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Contexto de riesgo en la región

La zona donde ocurrió el crimen presenta una intensa disputa entre comunidades campesinas e indígenas y una reconocida empresa papelera, relacionada con el control de predios para siembra intensiva de pino.

La Defensoría del Pueblo había emitido la Alerta Temprana 013/25 que incluye específicamente a Cajibío, advirtiendo sobre la imposición de normas y formas de gobernanza ilegal por parte de grupos armados al margen de la ley. Esta advertencia se suma a la AT 007/23, que señala alto riesgo de vulneraciones a derechos humanos debido al control territorial ejercido por la estructura disidente conocida como Frente Jaime Martínez.

Según reportes, en la zona también se registra tránsito del Frente Dagoberto Ramos y del Frente Carlos Patiño del Bloque Occidental, además de presencia de bandas locales. El municipio está bajo jurisdicción de la Tercera División del Ejército Nacional.

Responsabilidades y exigencias

Con este crimen, Belarmino Guejía Dizú se convierte en el líder social número 23 asesinado en Colombia durante lo que va de 2026, según registros de organizaciones como Indepaz.

Las organizaciones de derechos humanos responsabilizaron directamente al Estado colombiano, en cabeza del presidente Gustavo Petro, así como a las autoridades departamentales y mandos de la Fuerza Pública, por las presuntas fallas en la protección de líderes sociales.

Entre las exigencias planteadas se encuentran:

  1. Investigaciones prontas e independientes sobre el crimen
  2. Judicialización efectiva de los responsables materiales e intelectuales
  3. Garantías urgentes de protección para la familia del líder
  4. Medidas de seguridad para las comunidades a las que pertenecía

El cuerpo del líder permaneció en el lugar del crimen mientras se esperaba la llegada de funcionarios judiciales para realizar las diligencias correspondientes. La comunidad indígena y campesina del Cauca enfrenta otro momento de dolor y zozobra ante la persistente violencia contra sus defensores.