En su primera reunión como nuevo superintendente de salud con los interventores de las EPS, Daniel Quintero Calle, exalcalde de Medellín, anunció medidas drásticas para combatir la corrupción y garantizar la atención oportuna de los pacientes. La Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) ha recibido denuncias que apuntan a prácticas irregulares entre las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS), como clínicas, hospitales y laboratorios.
Comisiones ilegales para acelerar pagos
Según un informe de la reunión, las denuncias indican que las EPS estarían exigiendo comisiones del 7% al 20% a las IPS para agilizar el pago de sus deudas. La Supersalud advirtió que quienes tengan conocimiento de estos hechos y no los reporten se convierten en cómplices. “Estos hechos deben ser llevados ante las autoridades. Quienes participen o encubran estas prácticas se enfrentarán a consecuencias penales con los respectivos órganos de control”, señaló la entidad.
Prioridad: atención de niños y niñas
Otro tema central fue la atención infantil. Quintero Calle hizo énfasis en las fallas que han provocado tragedias como la muerte del pequeño Kevin Acosta, de siete años. “Ningún niño puede esperar. Cuando se detecten fallas en la prestación de servicios a menores de edad, se trasladará la información a las autoridades competentes para que de inmediato se tomen acciones penales contra los responsables”, afirmó el superintendente. Para garantizar una respuesta rápida, se habilitó una línea directa entre los agentes interventores y la oficina de Quintero.
Nueva agenda de control
La reunión estableció dos prioridades claras: “Cero tolerancia con la corrupción” y “Acción penal inmediata cuando se ponga en riesgo la atención de niños y niñas”. La Supersalud reiteró que la vida y la salud de los menores están por encima de cualquier trámite administrativo, y que se tomarán medidas penales contra los responsables de cualquier negligencia.



