Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, enfrenta investigación disciplinaria por presuntas irregularidades en campaña de Petro
En un giro dramático que ha sacudido los cimientos del poder político y corporativo en Colombia, Ricardo Roa Barragán, actual presidente de Ecopetrol, será investigado disciplinariamente por supuestas irregularidades en la campaña presidencial de Gustavo Petro. Esta decisión marca un punto crítico en la ya tensa relación entre la petrolera estatal y el gobierno nacional.
Una crisis que estalla en menos de 48 horas
En menos de dos días, la cabeza de la empresa más poderosa de Colombia quedó cercada por decisiones que no solo han conmocionado a Ecopetrol, sino que han abierto una profunda grieta en el corazón mismo del poder político. El lunes 6 de abril, ante presiones crecientes para su remoción, la junta directiva optó por una salida que evitaba un choque frontal: enviar a su presidente, Ricardo Roa Barragán, a vacaciones y a una licencia no remunerada hasta el 27 de mayo de 2026.
Esta fórmula, más que resolver la crisis, buscó ganar tiempo frente a una situación que amenaza con desestabilizar tanto la gestión de la empresa como las relaciones dentro del gobierno. La investigación disciplinaria se centra en las acusaciones de que Roa habría incurrido en irregularidades durante su participación en la campaña presidencial de Gustavo Petro, lo que plantea serias dudas sobre la separación entre los intereses políticos y la gestión de una empresa estatal estratégica.
El contexto de una investigación que trasciende lo corporativo
La investigación contra Ricardo Roa no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un escenario más amplio de tensiones políticas y escándalos de corrupción que han caracterizado la administración pública en Colombia. Ecopetrol, como la principal empresa del país y un pilar de la economía nacional, se encuentra ahora en el ojo del huracán, con implicaciones que podrían extenderse a otros altos funcionarios y figuras políticas.
La decisión de la junta directiva de enviar a Roa a una licencia no remunerada hasta 2026 refleja la gravedad de las acusaciones y la necesidad de mantener la estabilidad operativa de la empresa mientras se avanza en el proceso investigativo. Sin embargo, esta medida también ha sido criticada por algunos sectores que la ven como un intento de postergar una resolución definitiva.
Impacto en Ecopetrol y el panorama político
La investigación disciplinaria contra el presidente de Ecopetrol tiene repercusiones significativas tanto a nivel corporativo como político:
- Incertidumbre en la gestión de Ecopetrol: La salida temporal de Roa genera vacíos de liderazgo en un momento crítico para la empresa, que enfrenta desafíos en producción, inversión y sostenibilidad.
- Cuestionamientos a la transparencia: Las acusaciones de irregularidades en la campaña de Petro ponen en duda los mecanismos de control y ética en la intersección entre política y empresa estatal.
- Presión sobre el gobierno de Gustavo Petro: Este caso añade presión a una administración que ya enfrenta múltiples desafíos en materia de reformas y gestión pública.
La situación de Ricardo Roa y Ecopetrol será monitoreada de cerca en los próximos meses, ya que su resolución podría sentar precedentes importantes para la relación entre el Estado y las empresas públicas en Colombia.



