Escándalo de corrupción en la UNGRD alcanza a nuevos congresistas
La ofensiva judicial contra el entramado de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) registró un nuevo capítulo con la privación de la libertad de los congresistas Wadith Manzur y Karen Manrique, quienes fueron trasladados al búnker de la Fiscalía en Bogotá tras cumplir órdenes de captura emitidas por la Sala Especial de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia.
Detalles de las capturas y cargos imputados
Los legisladores enfrentan el delito de cohecho impropio por su presunta participación en el desvío de recursos públicos y la recepción de beneficios a cambio de favores políticos. Manzur, del Partido Conservador, se entregó voluntariamente en Bogotá, mientras que Manrique, representante por las curules de paz, viajó desde Arauca para ponerse a disposición de las autoridades.
Horas antes de su reclusión, Wadith Manzur afirmó en sus plataformas digitales: "Tengo la tranquilidad de haber actuado siempre conforme a la ley". Por su parte, la defensa de Karen Manrique enfatizó que la congresista se presentó voluntariamente "confiando en Dios y en que hemos hecho todo en el marco de la ley".
Contexto del escándalo y otros implicados
Estas nuevas capturas reviven el sismo institucional que comenzó en mayo de 2025, cuando las autoridades detuvieron a los entonces presidentes del Senado y la Cámara de Representantes, Iván Name y Andrés Calle, investigados por presuntamente recibir miles de millones de pesos de la entidad de emergencias a cambio de impulsar reformas gubernamentales.
El escándalo también ha golpeado directamente al gabinete presidencial con la orden de captura intramural dictada a finales de 2025 contra los exministros Ricardo Bonilla (Hacienda) y Luis Fernando Velasco (Interior), señalados como piezas clave para presuntamente comprar votos parlamentarios con dineros de la entidad.
Estructura del aparato criminal
La red de corrupción funcionó bajo las órdenes del exdirector de la UNGRD, Olmedo López, y el exsubdirector, Sneyder Pinilla, quienes actualmente se encuentran en una guarnición militar y han delatado a sus cómplices. Las autoridades también capturaron a su círculo de confianza, que incluye:
- El exsubdirector Luis Carlos Barreto Gantiva
- El exasesor jurídico Pedro Andrés Rodríguez Melo
- El abogado Édgar Eduardo Riveros Rey
El desvío de fondos se materializó a través de empresarios como Luis Eduardo López Rosero, conocido como 'El Pastuso', quien ya fue condenado a prisión por las irregularidades.
Declaraciones clave y evidencia
Una declaración de Sneyder Pinilla, exsubdirector de la UNGRD, evidencia el presunto reclamo de la representante Karen Manrique por un contrato para Saravena de 30.000 millones de pesos. Según los testimonios, Manrique habría exigido que el contrato fuera manejado por su pareja.
La Procuraduría General destituyó a las cabezas de la entidad tras comprobar millonarios sobrecostos y concluyó que con su comportamiento "desconocieron los principios de moralidad, eficacia y economía que rigen la función pública".
Fugas y colaboración con la justicia
Mientras la mayoría de los implicados enfrentan procesos judiciales, el exdirector del Departamento Administrativo de la Presidencia y exjefe de Inteligencia, Carlos Ramón González, huyó de Colombia y se radicó en Nicaragua. Por otro lado, la exconsejera presidencial para las Regiones, Sandra Ortiz, fue detenida por su rol como emisaria de los pagos ilícitos.
Este caso continúa expandiéndose y las autoridades judiciales mantienen investigaciones activas sobre otros posibles implicados en lo que se ha convertido en uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia reciente de Colombia.
