Contraloría de Bogotá abre investigación por obras inconclusas y sobrecostos en Ciudad Bolívar
Contraloría investiga obras con sobrecostos en Ciudad Bolívar

Contraloría de Bogotá inicia investigación por presuntas irregularidades en obras de Ciudad Bolívar

Tras una jornada de vigilancia e inspección en la localidad de Ciudad Bolívar, la Contraloría de Bogotá anunció la apertura de una actuación de control fiscal sobre dos proyectos de infraestructura: el salón comunal Juan Pablo II y el Colegio Distrital San Francisco - Sede B. El ente de control alertó sobre obras inconclusas y posibles sobrecostos que podrían configurar un detrimento patrimonial significativo.

Detalles de las alertas y presuntos sobrecostos

En el caso del salón comunal Juan Pablo II, se han identificado alertas relacionadas con la ejecución de recursos públicos, con un presunto detrimento patrimonial estimado en cerca de 800 millones de pesos. Juan Camilo Zuluaga Morillo, contralor de Bogotá, señaló que la ciudadanía ha expresado diversas preocupaciones sobre la ejecución y funcionamiento de este y otros proyectos en la localidad.

Por otro lado, la obra del Colegio Distrital San Francisco - Sede B, que ya estaba bajo escrutinio del organismo, presenta un valor total que supera los 21 mil millones de pesos, incluyendo una posible adición de 2.200 millones de pesos. A pesar de tener una fecha de entrega programada para principios de 2023, el proyecto registra un retraso de tres años y una suspensión debido al incumplimiento del primer contratista.

Consecuencias y acciones de control fiscal

Este retraso y la suspensión del contrato originaron un nuevo proceso contractual para finalizar la obra, que actualmente se encuentra en ejecución. Además, se identificó un hallazgo fiscal por más de 1.200 millones de pesos. Ante esta situación, la Contraloría de Bogotá decidió abrir una nueva actuación de control fiscal para investigar a fondo las irregularidades.

Las inspecciones y visitas de control contaron con el acompañamiento de Verónica Peláez Gutiérrez, auxiliar de contraloría, y la veedora distrital, Adriana Herrera Beltrán. Durante la intervención, el contralor Zuluaga Morillo enfatizó que "el control fiscal no puede quedarse en los escritorios ni limitarse a informes técnicos o expedientes. Debe conectarse con la realidad de las comunidades y llegar a las localidades".

Impacto en la comunidad y próximos pasos

La apertura de estas actuaciones de control fiscal busca garantizar la transparencia en el uso de los recursos públicos y asegurar que las obras se completen de manera eficiente y sin sobrecostos injustificados. La Contraloría de Bogotá continuará monitoreando estos proyectos para prevenir futuras irregularidades y proteger el patrimonio de la ciudad.

Este caso resalta la importancia de la vigilancia ciudadana y la participación activa de los organismos de control en la supervisión de proyectos de infraestructura, especialmente en zonas como Ciudad Bolívar, donde la inversión pública es crucial para el desarrollo comunitario.