Tensión entre Gobierno y Banco de la República por tasas de interés
Tensión Gobierno-Banrep por tasas de interés

Pocas veces un asunto de política monetaria había generado tanta tensión entre el Banco de la República y el Gobierno Nacional como el actual. Todas las expectativas están puestas en la decisión sobre tasas de interés que tomará la Junta Directiva del Emisor este jueves 30 de abril.

Antecedentes del conflicto

El tono de la discusión se elevó en la última reunión de la Junta Directiva, cuando se aprobó un alza de 100 puntos básicos en las tasas de interés a finales de marzo. Con este incremento, las tasas pasaron del 9,25 % al 10,25 % en enero y luego al 11,25 % en marzo, sumando un aumento total del 2 % durante 2026.

La segunda alza enfureció al Gobierno. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, no asistió a la rueda de prensa posterior y declaró que no se presentaría a la siguiente reunión de la Junta, la de este jueves. Estas declaraciones dispararon las alarmas, ya que su ausencia podría bloquear la sesión, pues el ministro es quien preside la Junta Directiva.

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Sin embargo, Ávila se retractó y afirmó estar dispuesto a encontrar soluciones. "El Gobierno va a continuar con el debate y lo va a dar en la Junta Directiva", declaró. Antes de volver, pidió que dentro del Banco exista disposición a revisar las decisiones recientes y el marco en que se toman.

Posturas enfrentadas

El debate expone dos visiones distintas sobre cómo el Banrep debe enfrentar la inflación y la incertidumbre generada por la guerra en Oriente Medio. Tanto el ministro como el gerente del Banco, Leonardo Villar, expusieron sus posturas en debates de control político en el Congreso.

Defensa del Banco: decisión técnica

Villar defendió la subida de tasas como una decisión técnica, no política. "El banco tiene la misión de mantener el poder adquisitivo de la moneda", sostuvo. La inflación, que en diciembre de 2025 cerró en 5,1 % y la básica en 5 %, subió en marzo de este año a 5,6 % y la básica a 5,8 %, rompiendo la trayectoria descendente esperada.

El Banrep tiene la responsabilidad de controlar la inflación para que llegue a la meta del 3 % (rango entre 2 % y 4 %). Aunque reconoce que no puede controlar los choques derivados de la guerra en Oriente Medio, interviene cuando estos afectan las expectativas de inflación más allá del corto plazo, para evitar "efectos de segunda vuelta".

Crítica del Gobierno: afecta la economía

En contraste, el ministro Ávila considera que el problema no está en la demanda interna, por lo que la subida de tasas no tendría un efecto inflacionario, pero sí afectaría la actividad económica al encarecer el crédito. "Por más que suba la tasa de interés no se va a resolver el problema en el estrecho de Ormuz", dijo. Para él, la inflación viene de afuera: energía, alimentos, tensiones geopolíticas. Subir tasas en ese contexto implica enfriar la economía, con menor crecimiento, más presión sobre el empleo y mayor carga de deuda pública.

Ávila también señaló que ningún otro banco del mundo ha subido las tasas en 200 puntos básicos en estos momentos. "No hay un solo ejemplo de un banco en el mundo que haya tomado una decisión como la actual. El remedio es peor que la enfermedad", expresó. La mayoría de los países han optado por la cautela, siguiendo de cerca los mercados y lo que ocurra en Oriente Medio antes de decidir.

Expectativas para la reunión

Esta es la tercera decisión del año sobre tipos de interés. Los economistas encuestados por el Banco de la República prevén un aumento de medio punto porcentual, hasta el 11,75 %, frente al 11,25 % actual. La encuesta de Fedesarrollo coincide: para abril proyectan 11,75 % y para julio 12 %. A diciembre, se mantiene la expectativa del 12 %. El mes pasado se esperaba que la tasa cerrara el año en 11,75 %, pero los nuevos resultados empujan los pronósticos un escalón más arriba.

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