Pobreza multidimensional cae a un dígito histórico en Colombia
La pobreza multidimensional en Colombia registró una caída significativa durante 2025, alcanzando por primera vez en la historia un nivel de un solo dígito al ubicarse en 9,9%. Este indicador, que mide carencias estructurales más allá del ingreso económico, refleja avances en dimensiones clave como educación, niñez, trabajo, salud y condiciones de vivienda en los hogares colombianos.
Sin embargo, este logro histórico convive con realidades preocupantes que moderan el optimismo. El más reciente análisis de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) revela que el acceso a servicios de salud presenta claros retrocesos, mientras el mercado laboral muestra señales de estancamiento que amenazan la sostenibilidad de los avances alcanzados.
Brechas territoriales persisten pese a mejoras generales
Las mejoras en pobreza multidimensional se replicaron tanto en zonas urbanas como rurales durante 2025, aunque con diferencias marcadas que evidencian desigualdades estructurales persistentes. En las cabeceras municipales, el indicador se ubicó en 6,3%, mientras que en centros poblados y rural disperso alcanzó 22,4%.
Estas cifras muestran que, aunque el indicador general mejora, persisten brechas de más de 16 puntos porcentuales entre zonas urbanas y rurales, reflejando desigualdades profundas en acceso a servicios básicos, oportunidades económicas y calidad de vida entre diferentes regiones del país.
Acceso a salud retrocede tras años de avances
Uno de los hallazgos más preocupantes del análisis de ANIF es el deterioro reciente en el acceso a servicios de salud, que interrumpe la tendencia favorable observada en años anteriores. En las zonas rurales, las barreras de acceso aumentaron hasta 3,4% en 2025, luego de haber registrado niveles más bajos entre 2020 y 2023.
En las cabeceras urbanas, aunque se observan señales de mejora frente a 2024, estas no son suficientes para recuperar los niveles previos a la pandemia. La evolución reciente indica que la reducción de la pobreza no se ha traducido de manera automática en mejoras sostenidas en el acceso efectivo a servicios de salud, especialmente en territorios con mayores limitaciones estructurales.
El documento relaciona este deterioro con la situación financiera del sistema de salud colombiano. Señala que "la insuficiencia ha llevado al sistema a presión financiera sostenida", lo que se traduce en mayores tiempos de espera para citas médicas y retrasos significativos en la entrega de medicamentos, afectando directamente la calidad de vida de los hogares más vulnerables.
Mercado laboral muestra señales de estancamiento
El mercado laboral también presenta indicadores que moderan la lectura positiva del descenso en pobreza multidimensional. El desempleo de larga duración, que mide a las personas que permanecen sin trabajo por más de 12 meses, muestra estancamiento y deterioro en zonas rurales, especialmente en los últimos años.
En 2025, la incidencia de desempleo se ubicó en 13,6% en las cabeceras, por encima del 12,9% registrado en 2019. En centros poblados y rural disperso, la cifra alcanzó 11,1%, prácticamente sin cambios frente a niveles prepandemia. A nivel nacional, el indicador se situó en 13,1%, evidenciando una persistencia de condiciones adversas en el mercado laboral colombiano.
El informe sugiere que la reducción en pobreza podría estar influida por menor participación laboral, más que por una mejora estructural en la generación de empleo de calidad. Esta dinámica implica que, aunque algunos indicadores laborales muestran estabilidad, no necesariamente reflejan una recuperación sólida en la calidad y duración de los puestos de trabajo disponibles.
Desafíos para consolidar los avances
El balance general del análisis destaca que la evolución de la pobreza es positiva, pero advierte sobre la necesidad urgente de consolidar estos avances con mejoras en variables clave. En particular, el reto se concentra en:
- Fortalecer el acceso efectivo a servicios de salud en todo el territorio nacional
- Dinamizar el mercado laboral con generación de empleo sostenible y de calidad
- Reducir las brechas estructurales entre zonas urbanas y rurales
- Implementar políticas focalizadas en territorios con mayores vulnerabilidades
La persistencia de brechas entre zonas urbanas y rurales, sumada a los retrocesos en salud y empleo, reflejan la necesidad de políticas públicas más focalizadas que permitan consolidar los resultados alcanzados en reducción de pobreza multidimensional. El desafío no consiste solamente en reducir las cifras estadísticas, sino en profundizar los avances en los territorios más vulnerables y garantizar mejoras sostenibles en la calidad de vida de todos los colombianos.



