Los palestinos de Cisjordania y una pequeña parte de la Franja de Gaza acudieron este sábado a las urnas para elegir a sus alcaldes y concejales en las primeras elecciones desde el inicio de la guerra en el enclave costero. Con pocas opciones políticas y un desánimo generalizado, estos comicios representan un hito tras 20 años sin elecciones locales en la región.
Participación y contexto electoral
Cerca de 1,5 millones de personas están inscritas en las listas electorales en Cisjordania, ocupada por Israel, y 70.000 en la zona gazatí de Deir al Balah, según la Comisión Electoral Central con sede en Ramala. En la Franja de Gaza, devastada por más de dos años de guerra que ha disparado la miseria y el número de desplazados, estas elecciones tienen un carácter simbólico. Mohamed al Hasayna, de 24 años, declaró a la AFP: "Estas elecciones son simbólicas, pero las veo como la expresión de nuestra voluntad de vivir. Nos merecemos tener nuestro propio Estado". Tras votar en Deir el Balah, añadió: "Queremos que el mundo nos ayude a superar la catástrofe de la guerra. ¡Basta ya de guerra! Es hora de trabajar en la reconstrucción".
Antecedentes del conflicto
El conflicto se desencadenó tras el ataque del grupo terrorista Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023. Desde entonces, ha causado más de 72.000 muertos, según el Ministerio de Salud del territorio, cifra considerada fiable por la ONU. Desde el 10 de octubre de 2025 está en vigor un precario alto el fuego, empañado por actos violentos casi diarios.
Desarrollo de la jornada electoral
En Cisjordania, escenario de un aumento de la violencia de los colonos, un periodista de la AFP observó una escasa afluencia en varios colegios electorales, donde diplomáticos siguen el desarrollo de los comicios. Los ayuntamientos, encargados de servicios esenciales como agua, saneamiento e infraestructuras locales, carecen de poder legislativo. Al no haberse celebrado elecciones presidenciales ni legislativas desde 2006, estos comicios son una de las pocas instituciones democráticas que funcionan bajo la Autoridad Palestina.
En un contexto de estancamiento económico, el Gobierno enfrenta numerosas acusaciones de corrupción, y los donantes condicionan cada vez más su apoyo a la implementación de reformas. Para el coordinador especial adjunto de la ONU para el proceso de paz en Oriente Medio, Ramiz Alakbarov, las elecciones son "una oportunidad importante para que los palestinos ejerzan sus derechos democráticos, en un momento especialmente difícil". La Unión Europea las considera una "etapa importante hacia una mayor democratización y un fortalecimiento de la gobernanza local".
Listas electorales y candidatos
La mayoría de las listas están alineadas con Fatah, el partido nacionalista y laico del presidente Mahmud Abás, en el poder desde 2005, o son independientes. No hay agrupaciones afiliadas al movimiento terrorista Hamás, archirrival de Fatah que controla casi la mitad de la Franja de Gaza. Algunos aspirantes a candidatos afirmaron no haber podido presentarse, como Mohamad Dweikat en Naplusa, quien declaró a la AFP que algunas personas de su lista permanecieron detenidas hasta el final del plazo de inscripción.
Mahmud Bader, un empresario que vota en Tulkarem, en el norte de Cisjordania, lamentó: "Ya sean independientes o de un partido, los candidatos no cambiarán nada en la ciudad. Es la ocupación la que dirige", en referencia a Israel, que lleva más de un año controlando dos campos de refugiados vecinos.
Cierre y perspectivas
Los colegios electorales cerrarán a las 19:00 (16:00 GMT) en Cisjordania y a las 17:00 en Deir el Balah, para permitir el recuento a la luz del día ante la falta de electricidad. En Nablus, donde solo se presenta una lista, se espera que una mujer sea elegida alcaldesa por primera vez.
En Cisjordania hubo elecciones municipales en 2017 y en 2021-2022, pero en Gaza son las primeras desde las legislativas de 2006, ganadas por Hamás. El experto en ciencias políticas Jamal al Fadi, de la Universidad Al Azhar de El Cairo, estima que la Autoridad Palestina solo celebra elecciones en Deir el Balah para medir "su éxito o su fracaso", ya que no hay sondeos desde el alto el fuego instaurado en octubre pasado.



