La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) en Colombia entregó un parte de tranquilidad y transparencia sobre las elecciones presidenciales celebradas el 2 de junio. En una entrevista exclusiva, el jefe de la misión, Esteban González Pons, y el jefe adjunto, José Antonio de Gabriel, aseguraron que no han encontrado evidencia de fraude ni en el preconteo ni en el escrutinio. Además, se refirieron a otros hallazgos de su informe preliminar, como el uso de plataformas oficiales para destacar logros del Gobierno durante la campaña, las dificultades de financiación para candidaturas con menos opciones y los desafíos de cara a la segunda vuelta.
Descarte de fraude electoral
Ante las denuncias del presidente Gustavo Petro sobre un supuesto fraude, González Pons afirmó: 'La misión descarta cualquier manipulación de los datos del preconteo y del escrutinio'. Explicó que el código fuente fue mostrado a todos los partidos que lo solicitaron y que una auditoría internacional fue realizada y entregada a los partidos dos días antes de las elecciones, sin que ninguno reportara irregularidades. 'Hasta este momento, la misión descarta cualquier tipo de fraude en el preconteo y en el escrutinio', reiteró.
Análisis de datos
José Antonio de Gabriel detalló que Colombia tiene un patrimonio de publicidad y transparencia en las operaciones electorales, lo que permite analizar los resultados publicados y proyectarlos con una muestra aleatoria. 'Nuestro análisis señala que la identidad entre lo votado y lo contado es enorme, por lo que descartamos cualquier manipulación o fraude', afirmó.
Uso de plataformas oficiales
En cuanto al monitoreo de medios, De Gabriel señaló que se observó una continuidad en la utilización de plataformas de ministerios para presentar logros del Gobierno, algo prohibido por la legislación colombiana y los estándares internacionales. 'Es algo que ya señalamos en la campaña del Congreso y se ha repetido en la primera vuelta presidencial', indicó.
Participación indebida en política
De Gabriel comentó que la campaña fue muy polarizada, con acusaciones de injerencia de funcionarios públicos y de injerencia extranjera. Sin embargo, constataron que fue una elección colombiana, decidida por colombianos. 'Hay que poner el acento en todo el esfuerzo que ha hecho el país para organizar tan bien estas elecciones y el gran compromiso de los ciudadanos, reflejado en la participación más alta en décadas', subrayó.
Financiación de campañas
En cuanto a la financiación, De Gabriel explicó que los candidatos con menos opciones enfrentan dificultades para obtener créditos y avales bancarios. La legislación colombiana exige un aval bancario o garantía hipotecaria para acceder a anticipos de reposición de votos, pero los bancos no facilitan estos avales. Además, la reposición solo cubre el 50% del valor, lo que encarece el proceso. 'Esto es una fuente de dificultad para las candidaturas menores', afirmó.
Irregularidades en financiación
Los observadores en terreno reportaron aportaciones en especie que no aparecen en el aplicativo Cuentas Claras, donde los partidos deben registrar ingresos y gastos. 'Eso suele ser un indicio de infradeclaración de ingresos', señaló De Gabriel.
Acompañamiento para la segunda vuelta
González Pons anunció que 150 observadores están desplegados desde enero y permanecerán hasta julio, presentando conclusiones definitivas en septiembre. 'Observaremos todo con absoluta neutralidad e imparcialidad, por el bien de Colombia y la amistad con la Unión Europea. Nunca la UE ha hecho un gasto tan grande en una misión de observación, pero la amistad con el pueblo colombiano bien lo merece', concluyó.



