Nobel de Economía Paul Krugman advierte recesión global por crisis petrolera en Ormuz
Krugman anticipa recesión global por crisis petrolera en Ormuz

Nobel de Economía anticipa recesión global por crisis en el estrecho de Ormuz

El premio Nobel de Economía Paul Krugman ha emitido una severa advertencia sobre el impacto económico del prolongado cierre del estrecho de Ormuz, señalando que podría desencadenar una recesión global mucho más grave de lo que proyectan actualmente los organismos internacionales. En su artículo "El daño de Ormuz", publicado este lunes, el economista cuestiona directamente el optimismo implícito en algunas proyecciones recientes.

Cuestionamiento a las proyecciones tradicionales

Krugman plantea que el enfoque habitual de análisis económico, que parte de estimaciones aproximadas del precio del petróleo para luego modelar sus efectos, resulta insuficiente ante un escenario marcado por alta incertidumbre. "El estrecho de Ormuz sigue cerrado. Parece cada vez más evidente que 20% del suministro mundial de petróleo que normalmente fluye a través de él no se restablecerá en el corto plazo —muy posiblemente durante varios meses—", afirmó el galardonado con el Nobel en 2008.

Escenarios de precios y variables críticas

Para modelar los posibles escenarios, el economista cruzó dos variables clave: el nivel de disrupción en la oferta (baja, media y alta) y la elasticidad de la demanda (alta, media y baja). Los resultados muestran rangos extraordinariamente amplios:

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  • En escenario de baja disrupción: precio del Brent entre US$99 y US$150 por barril
  • Con disrupción intermedia: valores desde US$123 hasta US$233
  • Bajo alta disrupción: rango desde US$155 hasta US$372 por barril

Estos amplios rangos reflejan la fragilidad de los modelos tradicionales ante la actual crisis.

El concepto de "destrucción de demanda"

Más allá de las estimaciones de precios, Krugman propone un cambio radical de enfoque. "Deberíamos comenzar por las restricciones físicas de oferta, no por una conjetura sobre los precios del petróleo", afirma el académico de la City University of New York. Según su análisis, el mundo tendrá que consumir significativamente menos petróleo en el corto plazo, lo que se materializaría principalmente a través de una contracción general de la actividad económica.

El economista identifica tres vías para esta reducción en el consumo:

  1. Sustitución hacia otras fuentes de energía (muy limitada en corto plazo)
  2. Cambios en patrones de consumo hacia actividades menos intensivas en petróleo
  3. Contracción general de la actividad económica global

"En la práctica, gran parte del ajuste ocurre porque la economía global se contrae: se consume menos, se produce menos. Es decir, mediante una recesión global", explica Krugman.

Consecuencias inevitables del shock de oferta

Desde esta perspectiva, el alza en los precios del crudo no es el detonante principal, sino una consecuencia inevitable del shock de oferta. "Frente a una gran pérdida de oferta, el precio del petróleo debe subir lo suficiente como para generar una destrucción de demanda equivalente. Si ese precio no parece lo suficientemente alto como para provocar una recesión global, entonces está siendo subestimado", advierte el Nobel de Economía.

Krugman concluye que, bajo un escenario en que el estrecho permanezca cerrado por varios meses, una recesión global "es más probable que no", desafiando directamente las proyecciones más moderadas como las del Fondo Monetario Internacional, que anticipa una desaceleración pero no un colapso económico a nivel mundial.

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