Colombia se acerca al límite de su modelo de crecimiento sostenido por el consumo
La recuperación económica que mostró Colombia durante el año 2025, tras varios períodos de bajo dinamismo, estaría perdiendo impulso según análisis recientes. Aunque la economía logró expandirse, el comportamiento reciente sugiere que el modelo basado principalmente en el consumo comienza a mostrar señales de agotamiento, con factores clave que lo sostuvieron acercándose a su límite.
Desaceleración gradual y contracción de la demanda interna
Analistas de Corficolombiana destacan que la actividad económica mantuvo una recuperación gradual durante el año pasado, aunque con un ritmo cada vez más moderado. El crecimiento anual móvil pasó de 2,7% a 2,6% entre el tercer y cuarto trimestre, mientras que el avance trimestral fue de apenas 0,1%, el menor registro del año completo.
Este comportamiento estuvo acompañado por una caída de la demanda interna de 1,0%, marcando la primera contracción observada desde el año 2023. La expansión reciente estuvo sostenida casi exclusivamente por el consumo privado y el gasto público, mientras que la inversión y las exportaciones aportaron de forma limitada.
Inversión en niveles históricamente bajos
Uno de los elementos que más preocupa a los expertos es el comportamiento de la inversión, considerada el principal determinante del crecimiento futuro. La tasa de inversión cayó hasta 16% del Producto Interno Bruto, alcanzando el nivel más bajo en seis décadas completas.
Este deterioro reduce significativamente la capacidad productiva del país y limita el potencial de expansión económica a mediano y largo plazo. Los analistas describen la inversión como "la semilla del crecimiento" y advierten que hoy está claramente debilitada, generando un deterioro estructural que ayuda a explicar por qué la economía colombiana acumula varios años creciendo por debajo de su promedio histórico.
Factores de apoyo al consumo comienzan a moderarse
El informe también señala que algunos de los apoyos que impulsaron el consumo durante los últimos años comienzan a perder intensidad:
- Las remesas, que fueron un soporte clave del ingreso de los hogares, habrían alcanzado su punto máximo en 2025 y podrían caer cerca de 8% en 2026
- Los ingresos cafeteros enfrentan presiones derivadas de menores precios internacionales
- El mercado laboral difícilmente mantendría el mismo dinamismo reciente
Proyecciones ajustadas a la baja y vulnerabilidades externas
Como resultado de este entorno económico complejo, las perspectivas comenzaron a ajustarse significativamente. Los analistas revisaron su proyección de crecimiento para 2026 desde 2,8% hasta 2,3%, reconociendo que depender de impulsos transitorios resulta cada vez menos sostenible.
El aumento del consumo impulsó con fuerza las importaciones, particularmente de bienes durables, lo que contribuyó a un déficit comercial histórico durante 2025. Este comportamiento evidencia que la demanda interna crece más rápido que la capacidad productiva local, ampliando las vulnerabilidades externas del país.
Transición hacia una nueva etapa económica
Si bien Colombia no enfrenta una desaceleración abrupta, sí transita hacia una etapa económica distinta donde el crecimiento continúa, aunque con menor impulso y con bases menos sólidas que en el pasado reciente. El país se aproxima a un punto de inflexión en el que el consumo deja de ser suficiente para sostener la expansión.
La recuperación económica dependerá cada vez más de la capacidad para reactivar la inversión y fortalecer los motores productivos, especialmente en un contexto internacional marcado por mayores tensiones comerciales y persistencia inflacionaria global. Los expertos plantean que la economía necesitará recuperar la inversión para sostener una expansión más sólida y sostenible en el tiempo.