El poder político en Córdoba: Árboles genealógicos que pesan más que ideologías
En el departamento de Córdoba, la política no se construye sobre programas de gobierno sino sobre alianzas familiares y redes de parentesco. Los resultados de las elecciones legislativas del pasado domingo confirman una realidad que persiste: esta región del Caribe colombiano sigue siendo un feudo donde los apellidos determinan el acceso al poder, aunque los rostros visibles hayan experimentado una transformación generacional.
Con una representación de 14 congresistas para el periodo 2026-2030, Córdoba reafirma su estatus como territorio de barones electorales históricos. Sin embargo, los clanes tradicionales —Besaile, Jattin, García y Barguil— han demostrado una notable capacidad de adaptación, sorteando procesos judiciales y condenas para mantener el control sobre el presupuesto y la contratación pública.
El fenómeno 'Primero Córdoba' y el relevo generacional
El movimiento 'Primero Córdoba' emergió como la fuerza imbatible en la Cámara de Representantes, consolidando más de 336.000 sufragios. En la cima de esta lista aparece Juan David Rangel, quien con 128.203 votos no solo es el representante más votado, sino el símbolo del relevo generacional del 'Besailismo'. Rangel, exconcejal de Montería, opera bajo la sombra protectora de los hermanos Jhon y Edwin Besaile, integrándose perfectamente en la estructura del actual gobernador Erasmo Zuleta.
Por otro lado, la curul de Martha Ruiz Solera (101.053 votos) asegura la continuidad del grupo del exgobernador Orlando Benítez, en una alianza estratégica con el senador liberal Fabio Amín, otro de los apellidos históricos que dominan el panorama político cordobés.
Senado: El fortín de los 'delfines' y los cuestionados
El Senado cordobés para el próximo periodo se ha convertido en un club selecto donde la resiliencia política es la norma. El Partido Conservador hizo historia al conquistar tres curules, lideradas por Wadith Manzur. A pesar de estar bajo la lupa por el escándalo de la UNGRD, Manzur se alzó con 134.914 votos, demostrando que el ruido judicial no siempre debilita el músculo electoral en las regiones.
Junto a él, el regreso de David Barguil (106.114 votos) y la permanencia de Marcos Daniel Pineda García (88.065 votos) blindan el poder azul en el departamento. Esto ocurre en una región que el pasado mes de febrero sufrió la mayor ola invernal en años, con más de 75 mil familias damnificadas por inundaciones que no detuvieron la maquinaria electoral.
El ocaso de los 'Ñoños' y la resistencia alternativa
No todo fue éxito para las casas tradicionales. La 'Ñoñomanía', que alguna vez fue el motor electoral más aceitado del país, sufrió un revés histórico. Julio Elías Vidal, hermano del condenado Bernardo 'Ñoño' Elías, no alcanzó el umbral con sus 68.853 votos. Lo mismo ocurrió con Olga Milena Flórez, esposa de Musa Besaile, cuya apuesta por el Frente Amplio se hundió con apenas 57.254 sufragios.
En contraste, el Pacto Histórico logró una fisura en el bloque tradicional al obtener su primera curul a la Cámara con Luis Fernando Ballesteros. Con más de 174.000 votos como lista cerrada, la izquierda se posiciona como la segunda fuerza departamental, aunque todavía lejos de disputar el control administrativo que ostentan los clanes.
Curules bajo sospecha y hechos de corrupción
Un dato que genera suspicacias en los pasillos políticos es la elección de Laura Vanessa Díaz Cura (11.588 sufragios equivalentes al 28,98% de la votación) para la curul de paz. Aunque estas plazas están diseñadas para víctimas, fuentes locales vinculan a Díaz Cura con la estructura del alcalde de Tierralta y, por extensión, con el senador David Barguil, lo que abriría el debate sobre la cooptación de estos espacios por parte de los clanes tradicionales.
La jornada electoral estuvo marcada por incidentes de corrupción: la captura de un hombre con 14 millones de pesos en efectivo en el municipio de Montelíbano, y la detención de Misael Augusto Villarreal, exconcejal de la misma localidad, quien llevaba más de $434 millones en efectivo. Según veedores ciudadanos, estos hechos fueron apenas la punta del iceberg de una jornada donde el dinero se movió principalmente por plataformas bancarias digitales.
Córdoba inicia un nuevo cuatrienio con los mismos apellidos, pero con nuevas formas de ejercer el poder. La mezcla entre congresistas investigados, herederos de clanes condenados y nuevas figuras del Ejecutivo local garantiza que el control de la contratación pública en el departamento no cambie de dueño, sino simplemente de oficina.
