Victoria segura: Abelardo debe redoblar esfuerzos para derrotar al petrismo
Victoria segura: Abelardo debe redoblar esfuerzos

En mi columna del 21 de mayo anticipé que Abelardo ganaría la primera vuelta y también la segunda. El primer pronóstico se cumplió y hoy reafirmo el segundo. Hay que ser optimistas pero realistas, sin caer en triunfalismos autocomplacientes. El petrismo es sagaz, tramposo y cuenta con inmensos recursos, la nómina y los contratos del Gobierno, además del dinero y la presión armada de bandas criminales que actúan como su infantería.

Advertencias previas

Hace más de tres meses, antes de las consultas del 11 de marzo, señalé que no veía a los uribistas haciendo campaña por Paloma en primera vuelta. Todos los uribistas con los que hablé decían que apoyarían a Paloma en la consulta pero votarían por Abelardo en primera vuelta. Esto sería un fiasco electoral: Paloma con muchos votos en la consulta pero pocos en primera vuelta. Y así ocurrió: Paloma sacó en primera vuelta solo la mitad de los votos de la consulta. En ese momento aún no habían designado a Oviedo como fórmula vicepresidencial ni se había cometido la seguidilla de errores que acabaron con la opción del Centro Democrático. Pero ya Abelardo se perfilaba como la opción popular efectiva para derrotar al petrismo. Si el Centro Democrático se hubiera sumado desde entonces, los demócratas y el país se habrían ahorrado la segunda vuelta.

El reto de Abelardo

Abelardo y su fervoroso apoyo popular deben redoblar esfuerzos para librar a Colombia del riesgo de caer en el abismo del neocomunismo de Iván Cepeda y del continuismo del peor y más corrupto gobierno de nuestra historia republicana. La victoria de la democracia está al alcance de la mano, pero hay que enfrentar las trampas de un petrismo iracundo, amargado, desorientado y violento por su inesperada derrota en primera vuelta.

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Errores del petrismo

Napoleón dijo: cuando tu adversario se equivoca, no lo interrumpas. Tras su derrota, el petrismo ha cometido errores en cadena. Con su intento dictatorial de prohibición, Cepeda ha convertido la camiseta de la selección nacional en símbolo de la oposición, justo antes del mundial. Petro espanta a votantes moderados al denunciar un fraude electoral inverosímil sin pruebas, y sus propios testigos electorales no reportaron irregularidades. Cepeda, como un títere, repite las falsas denuncias de Petro y luego tiene que desmentirlas a medias. Además, denuncian intervención extranjera en elecciones colombianas, cuando Petro suele inmiscuirse en elecciones de la región. Petro ningunea a su candidato al anunciar que se pondrá ilegalmente al frente de la campaña de Cepeda, cuestionando su liderazgo. Ojalá sigan así, no hay que interrumpirlos.

Mantener el fervor popular

El reto de Abelardo es mantener el enorme fervor popular que ha despertado entre colombianos de todas las condiciones. Debe motivar a indecisos y a quienes no votaron en primera vuelta pero lo harán en la segunda. Sobre todo, debe evitar errores y excesos verbales ante provocaciones de adversarios tramposos y veteranos en estas artes.

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