En medio de los análisis posteriores a las elecciones presidenciales, ha surgido la pregunta sobre si la Unión Sindical Obrera (USO) le dio la espalda al gobierno de Gustavo Petro y a su candidato, Iván Cepeda. La duda se originó tras un comunicado preelectoral del sindicato que, sin mencionar nombres, fijaba una postura sobre el rumbo energético del país, y luego se observó una caída en la votación del oficialismo en zonas petroleras.
La USO niega adhesión política
Martín Ravelo, presidente de la USO, negó que el sindicato haya adherido a alguna campaña presidencial en particular. En diálogo con Portafolio, afirmó: “Estamos pensando en el fortalecimiento de Ecopetrol como el patrimonio público más importante de los colombianos. Nosotros nos afianzamos en esa política, no hemos adherido a ninguna campaña en particular”.
Ravelo subrayó que la organización mantiene su “autonomía” e “independencia” y que estará dispuesta a conversar con el próximo gobierno nacional. Sin embargo, dejó clara su posición frente al modelo energético que Colombia debería defender: el petróleo y el gas deben seguir siendo la “columna vertebral” de la economía.
Petróleo y gas: el centro de la postura sindical
El líder sindical explicó que el negocio de hidrocarburos representa más del 85% del Ebitda de Ecopetrol, indicador que mide la fuerza operativa de la empresa. Advirtió sobre la reducción de la producción de crudo y gas, el aumento de costos en campos maduros, la importación de más del 23% del gas requerido para consumo esencial y la compra externa del 5% del crudo que necesita la refinería de Barrancabermeja.
Para la USO, estos datos afectan directamente los impuestos, las regalías y las transferencias que Ecopetrol entrega al Gobierno nacional para inversiones sociales, especialmente en las regiones más deprimidas.
Ecopetrol, deuda y seguridad energética
Ravelo también se refirió a la situación financiera de Ecopetrol, señalando que la empresa “no puede seguir creciendo en deuda” ni enfrentar mayores tasas de interés por las bajas de calificación crediticia. Insistió en que la compañía no puede seguir contrayendo su producción de crudo y gas.
Aunque no declaró una ruptura con el Gobierno ni con Iván Cepeda, Ravelo dejó claro que la prioridad del sindicato es defender una matriz energética donde los hidrocarburos sigan teniendo un papel central. La USO, según su presidente, no está pensando en nombres ni campañas específicas, sino en proyectos que garanticen el futuro de Ecopetrol y la soberanía energética del país.
En resumen, la USO niega haberle dado la espalda al gobierno Petro o a Iván Cepeda. Su postura es de autonomía e independencia, centrada en la defensa de Ecopetrol y la producción de petróleo y gas como ejes de la economía colombiana.



