Pilar Rueda, antropóloga y especialista en derechos humanos con una amplia trayectoria profesional, ha decidido dar un paso al frente en la recta final de la campaña presidencial de su esposo, Iván Cepeda. Tras mantenerse al margen en la primera vuelta, Rueda explicó que su vinculación activa responde a una preocupación profunda por el clima político actual. Según manifestó, tomó la decisión tras notar el auge de un “discurso antiderechos de las mujeres, antiderechos de la población LGBTI y un discurso que refuerza miedos y odios”. Para la experta, quienes han trabajado en estos sectores tienen la “obligación ética de empezar a responder a tantas mentiras que se están diciendo”.
Un enfoque basado en la práctica y no en la retórica
Rueda, quien trabajó en la Unidad de Investigación y Acusación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y lideró la creación de la Ley 1719, enfatizó que su papel en un eventual gobierno no será meramente decorativo. Su fortaleza radica en el conocimiento técnico de los obstáculos que enfrentan las víctimas de violencia sexual. Al respecto, señaló: “Yo no llego a este proceso (...) con un discurso retórico. Yo vengo con una práctica cotidiana y permanente y sé qué es lo que se debe activar para lograr de verdad que las mujeres puedan tener acceso a una oferta institucional que la reconozca como ciudadanas”.
Críticas al modelo de oposición y defensa de la paz
Durante la entrevista, Rueda confrontó las posturas de la campaña de Abelardo de la Espriella, cuestionando que se reduzca el valor de la mujer al ámbito privado o familiar. “No se trata solamente de dar un discurso y decir: 'Voy a proteger a la mujer, a la esposa'. Se trata de cuál es la práctica y cómo se trata a las mujeres públicamente”, afirmó, criticando además el alarde de conductas machistas. En cuanto a la paz, defendió la implementación del Acuerdo de 2016, señalando que los cuatro años del gobierno anterior fueron “años perdidos” debido a la falta de inversión y voluntad política. Sobre las críticas por los apoyos de excombatientes, recordó que el modelo de justicia transicional busca la verdad y la reparación: “El acuerdo de paz fue para poner fin al conflicto armado, para conocer la verdad, para que existan unas sanciones y para que las víctimas sean reparadas”.
El rol de la pareja presidencial y la salud del candidato
Finalmente, Rueda se distanció del concepto tradicional de "primera dama", calificándolo como una categoría “incómoda” y contraria a los principios de igualdad. Su objetivo, aseguró, es ser una facilitadora: “Mi rol es abrir puertas. Yo intento no hablar a nombre de las mujeres, sino apoyarlas, empoderarlas, fortalecerlas para que tengan voz propia”. Sobre la salud de Iván Cepeda, confirmó que el candidato superó un cáncer de colon y calificó los ataques de la campaña contraria como “sucios”, reafirmando que Cepeda es un hombre “honesto y decente” que no habría asumido el reto presidencial de no sentirse plenamente capaz de cumplirlo. Al ser consultada sobre su vida privada, la describió como una “familia multiespecie” con tres perritas, que ha buscado mantener la intimidad como un mecanismo de protección ante la agresividad del debate público.



