Nuevo presidente enfrentará economía con cinco déficits y presión fiscal
Nuevo presidente enfrentará cinco déficits y presión fiscal

El próximo presidente de Colombia asumirá el cargo en medio de uno de los panoramas fiscales más complejos de los últimos años, según advirtió Henry Amorocho, profesor de la Universidad del Rosario. El académico señaló que la principal tarea del mandatario electo en las elecciones de 2026 será reorganizar las finanzas públicas ante la coexistencia de cinco déficits y un creciente deterioro de varios indicadores económicos. Este diagnóstico condicionará buena parte de las decisiones del nuevo Gobierno durante sus primeros meses de gestión.

Cinco déficits que presionan las finanzas públicas

La preocupación del experto se sustenta en la existencia simultánea de varios desequilibrios que afectan la capacidad financiera del Estado. Actualmente, Colombia enfrenta déficit fiscal, déficit de apropiaciones, déficit de liquidez, déficit primario y déficit en cuenta corriente. Según Amorocho, esta combinación representa un desafío inédito para la administración que asumirá el poder en agosto. La acumulación de estos desbalances ocurre en un contexto donde las necesidades de gasto continúan creciendo y las fuentes de financiamiento enfrentan mayores restricciones. En consecuencia, la capacidad de maniobra del próximo Gobierno podría verse limitada desde el inicio de su mandato, especialmente en materia presupuestal y de ejecución de proyectos estratégicos.

Pérdida de dinamismo de la inversión

A este panorama se suma la pérdida de dinamismo de la inversión. El académico señaló que se han presentado dificultades relacionadas con la ejecución de la inversión pública y con la financiación del Presupuesto General de la Nación. Estas condiciones han reducido el impulso que tradicionalmente aporta la inversión al crecimiento económico y han incrementado las presiones sobre las cuentas fiscales. Amorocho explicó que parte de las dificultades actuales están asociadas a los problemas para encontrar nuevas fuentes de recursos. De acuerdo con su análisis, cuando se han intentado buscar mecanismos de financiamiento mediante reformas tributarias, estas iniciativas han enfrentado obstáculos que han limitado su capacidad para fortalecer los ingresos públicos. Esta situación ha contribuido a mantener la presión sobre las finanzas estatales en momentos en que las necesidades de gasto continúan aumentando. “Lo que se ha producido es que cuando se han tratado de buscar líneas de financiamiento se ha tratado de buscar reformas tributarias y las reformas han sido declaradas inconstitucionales”, indicó el profesor.

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Aumento de la deuda pública

Los datos sobre endeudamiento reflejan parte de esa dinámica. La deuda pública pasó de 805 billones de pesos en agosto de 2022 a 1.194 billones de pesos en diciembre de 2025. Según las cifras presentadas por Amorocho, para mayo de 2026 el incremento acumulado supera los 440 billones de pesos, lo que implica un aumento cercano al 48 por ciento en apenas tres años. No obstante, el experto sostuvo que el problema no radica en una caída del recaudo. “Hemos venido teniendo dificultades en el recaudo del ingreso para cubrir una pretensión de gasto muy alta. En Colombia no ha habido caída del recaudo, el recaudo ha aumentado entre un 7 por ciento y un 9 por ciento. El gasto se subió al 23 por ciento y cuando crece el ingreso, pero también el gasto hay una diferencia de 16 por ciento y ahí se está explicando el endeudamiento en el gasto sin tener los ingresos suficientes”, señaló.

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Déficit de caja y deuda marcarán el inicio del próximo gobierno

Más allá del panorama estructural, el próximo presidente enfrentará desafíos inmediatos de liquidez. Amorocho advirtió que el nuevo Gobierno recibirá un déficit de caja de 16 billones de pesos, una situación que obligará a tomar decisiones rápidas para garantizar la operación del Estado y atender los compromisos financieros de corto plazo. “La situación financiera en lo público es en realidad el reto más grande que tiene el próximo presidente venga de la línea que venga. El próximo presidente tiene riesgos de corto y de largo plazo porque va a gobernar solo 4 años, pero el próximo presidente entra con un déficit de caja de 16 billones de pesos”, afirmó. Frente a ese escenario, el académico considera que el endeudamiento será una herramienta difícil de evitar durante los primeros meses de la nueva administración. Según explicó, los tiempos requeridos para tramitar y aprobar una eventual reforma tributaria hacen que esta alternativa no ofrezca una solución inmediata para cubrir las necesidades de financiación que enfrentará el país. Por esa razón, planteó que una de las opciones más viables consiste en gestionar créditos multilaterales de largo plazo. “El camino que debemos seguir es conseguir un crédito multilateral de largo plazo con el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial con el fin de tratar de cubrir esa situación y suplir el déficit de caja que tiene la nación”, concluyó. De esta manera, la estabilización de las finanzas públicas aparece como el principal desafío que heredará el próximo presidente de Colombia tras las elecciones de 2026.