El candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, afirmó que en un eventual gobierno suyo no autorizaría la exploración petrolera mediante fracking. La declaración la hizo este martes en entrevista con Caracol Radio, al explicar parte de su plan en materia energética.
Cepeda presentó esa posición como una de sus principales líneas de gobierno. Según dijo, avanzar por esa vía sería riesgoso por las posibles implicaciones ambientales que tendría sobre el ecosistema nacional.
Posición tajante contra el fracking
“Respeto la visión de sus líderes. Hay mucho que aprender de México y Brasil. Pero de manera tajante: no habrá fracking, por lo menos, en mi Gobierno”, afirmó el aspirante presidencial.
El candidato mencionó los casos de México y Brasil, países que han apostado por modelos de exploración petrolera mediante este método, aprovechando los avances tecnológicos disponibles. Sin embargo, Cepeda marcó distancia frente a esa posibilidad para Colombia. En su explicación, sostuvo que el país debe actuar con cautela frente a una técnica que, en su criterio, puede aumentar los riesgos ambientales.
“Hacer un fracking indiscriminado es suicida, porque si le echa gasolina al incendio, no espere apagarlo”, agregó durante la entrevista.
El fracking, dentro de la discusión planteada por el candidato, aparece como un punto de frontera en su propuesta energética. Cepeda no lo presentó como una opción para su gobierno, aunque sí habló de mantener reservas y avanzar en transición.
Petróleo, gas y transición energética
Cepeda también buscó aclarar que su postura contra el fracking no significa acabar de inmediato con las industrias de petróleo y gas. En su intervención, planteó una ruta que combine reservas energéticas con una inclinación más fuerte hacia fuentes limpias.
“No se trata de acabar de tajo las industrias de petróleo y gas. Necesitamos reservas; pero sí necesitamos, de la manera más seria, inclinarnos hacia las energías limpias y Colombia tiene el potencial para ese tipo de economía”, apuntó.
Con esa frase, el candidato intentó separar dos planos de su propuesta: por un lado, el rechazo al fracking; por el otro, la necesidad de mantener reservas de hidrocarburos y explorar reservas de gas natural.
El énfasis en el gas natural aparece como parte de la discusión sobre seguridad energética. Cepeda no planteó un cierre inmediato del modelo vigente, sino una transición que mantenga la extracción actual mientras el país avanza hacia energías limpias.
La idea central de su planteamiento es que Colombia no debe depender de una sola palanca. El petróleo y el gas seguirían teniendo un papel dentro del modelo, pero el eje de futuro, según su visión, debería moverse hacia tecnologías menos contaminantes.
El candidato también afirmó que Colombia tiene potencial para desarrollar ese tipo de economía. No entregó cifras ni metas puntuales en la información disponible, pero sí dejó claro que su orientación programática estaría puesta en la transición energética.
En ese sentido, la entrevista muestra un matiz relevante: Cepeda se opone de manera tajante al fracking, pero no plantea desmontar de golpe las industrias de petróleo y gas. Su propuesta se ubica entre continuidad, reservas y cambio gradual de matriz.
Transporte multimodal y vías para las regiones
Además del componente energético, Cepeda habló sobre infraestructura vial y transporte. En ese frente, priorizó una visión multimodal, es decir, una combinación de transporte terrestre, fluvial y ferroviario.
El candidato defendió el fortalecimiento de la red ferroviaria y aseguró que en algunos casos ya comienza a mostrar resultados importantes. Como ejemplo, mencionó el transporte de alimentos en el Cesar.
“Me parece acertado que tengamos una red ferroviaria, que en algunos casos ya comienza a ver resultados muy importantes, por ejemplo, en el transporte de alimentos en el Cesar, que desarrollemos el transporte fluvial, que desarrollemos las vías terciarias con concurso con las comunidades y las juntas de acción comunal”, dijo.
El candidato no descartó las grandes obras. Por el contrario, afirmó que los grandes corredores y las autopistas seguirán teniendo un espacio dentro de su plan, aunque no como eje exclusivo del desarrollo vial.
“Las megaobras, como los grandes corredores y las autopistas, también tendrán un lugar, pero no será ni hegemónico ni único”, señaló.
Para Cepeda, el país requiere un sistema de transporte ajustado a su composición territorial. En su lectura, Colombia necesita una infraestructura que responda a regiones diversas y a territorios que aún enfrentan desconexión.
“Aquí lo que hace falta es un sistema de transporte a imagen y semejanza de lo que es el país. Somos un país de territorios, de regiones, y no pueden seguir aisladas y desconectadas”, agregó.
Así, el plan expuesto por Cepeda combina dos frentes: una política energética sin fracking, con reservas de petróleo y gas y transición hacia energías limpias; y una agenda de infraestructura que reparte el peso entre trenes, ríos, vías terciarias y grandes corredores.



