El modelo de gobierno PP-Vox avanza en tres comunidades y llama a las puertas de Andalucía
Gobierno PP-Vox avanza en tres regiones y mira a Andalucía

El modelo de gobierno autonómico diseñado por el Partido Popular (PP) y Vox avanza tras su aprobación en Extremadura, Aragón y, desde este miércoles, en Castilla y León. Este esquema de coalición llama ahora a las puertas de Andalucía, donde las conversaciones entre ambos partidos aún no han comenzado.

Un modelo basado en la prioridad nacional

El acuerdo se fundamenta en el concepto de 'prioridad nacional' en el acceso a las ayudas sociales y servicios públicos, así como en la lucha contra la política migratoria del Gobierno central. Los dos principales partidos de la oposición han establecido principios y sistemas de gobernanza similares en las tres primeras comunidades que han celebrado elecciones en los últimos meses.

Extremadura, la pionera

Extremadura fue la comunidad pionera, con un acuerdo rodeado de polémica debido a la incorporación del criterio de prioridad nacional, irrenunciable para Vox. Este principio fue cuestionable pero asumible para el PP, mientras que la izquierda lo consideró indefendible legalmente. Además, se reprochó al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, haber abierto de nuevo los gobiernos autonómicos a los de Santiago Abascal, otorgándoles una vicepresidencia y dos consejerías.

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Aragón y Castilla y León siguen el mismo patrón

El pacto extremeño dejó la Presidencia de la Junta en manos de María Guardiola, una de las dirigentes del PP más resistentes a acuerdos con Vox. Poco después, se replicó un acuerdo idéntico en Aragón, que renovó a Jorge Azcón al frente del Ejecutivo. Este miércoles, se hizo público en Castilla y León lo que ya se daba por hecho desde hacía semanas. El patrón se ha repetido por tercera vez: prioridad nacional, lucha contra la inmigración 'ilegal' y entrada de Vox en el Gobierno, en este caso de Alfonso Fernández Mañueco.

Presión sobre Andalucía

Dirigentes del PP, como su portavoz en el Senado, Alicia García, confirman que el acuerdo de Castilla y León es un paso más para que también pueda cerrarse el gobierno andaluz. 'Lo suyo es que sea cuanto antes', ha apuntado. Sin embargo, otros como el portavoz parlamentario del PP andaluz, Toni Martín, han señalado que no cree que exista 'urgencia' en el inicio de las conversaciones y consideró que los posibles acuerdos deben abordarse 'con tranquilidad, para hacerlos bien y sin nerviosismo'.

Vox exige diálogo

Según se ha quejado Vox, los contactos aún no han comenzado, cuando están a punto de cumplirse tres semanas de las elecciones del 17 de mayo. Estos comicios dejaron al popular Juanma Moreno a dos escaños de reeditar su mayoría absoluta, por lo que necesita negociar con Abascal para conservar la Junta. El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, consideró el lunes 'profundamente irresponsable' que Moreno aún no hubiera contactado con el portavoz de su grupo en el Parlamento andaluz, Manuel Gavira, para empezar el diálogo.

Advertencias y llamados a la calma

Garriga envió un consejo a Moreno: que hable con sus compañeros de partido en Extremadura, Aragón o Castilla y León para que le digan lo fácil que es negociar con Vox cuando se hace con seriedad y lo mal que responde cuando hay 'algún tipo de chantaje'. Una advertencia a la que desde el entorno de Moreno responden insistiendo en pedir prudencia y calma, recordando que el nuevo Parlamento no se constituye hasta el 11 de junio.

Una vez pactado Castilla y León, se espera que Moreno 'descuelgue el teléfono' ya, como exige Vox para negociar el posible cuarto acuerdo autonómico de esta nueva era de entendimiento Feijóo-Abascal. La izquierda cree que este modelo podría emularse en un futuro Gobierno de España.

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