Madrid, 3 jun (EFE).- El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha puesto en duda la decisión del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de no presentar una querella contra la exmilitante Leire Díez y aquellos que, según él, están "manchando el nombre del partido". En un desayuno informativo organizado por Europa Press, García-Page afirmó que él ya habría tomado medidas legales hace tiempo, calificando el caso como "de libro".
Críticas a la falta de acción judicial
García-Page confesó desconocer las razones por las cuales el PSOE no ha emprendido acciones judiciales contra Díez, pero subrayó que la exmilitante ha actuado "invocando el nombre del presidente del Gobierno" y está causando un daño significativo a la formación política. "En mi caso yo ya me hubiera querellado", declaró tajantemente.
Reflexiones sobre los procesos de selección en los partidos
El presidente castellanomanchego lamentó que los partidos políticos no actúen con la misma rigurosidad que las empresas al analizar los currículums de sus miembros. Señaló que, en lugar de ello, mantienen "puertas abiertas" para personas que no deberían formar parte de ellos. "El departamento de Recursos Humanos falla mucho", ironizó, añadiendo que este caso "roza todo el ridículo del mundo".
Una época oscura para el PSOE
García-Page describió el momento actual del PSOE como "una época muy oscura" y una gran "crisis de credibilidad". Auguró que, tras el liderazgo de Pedro Sánchez, el partido atravesará un "tránsito difícil y doloroso", aunque finalmente llegará a un momento que "inevitablemente, será mejor".
Estas declaraciones se producen en un contexto de tensión interna dentro del partido, donde las críticas a la gestión de la cúpula socialista se han intensificado en los últimos meses. La falta de una querella contra Leire Díez ha sido vista por algunos sectores como una muestra de debilidad o falta de determinación.



